Seis personas trasladadas por sospecha de intoxicación con monóxido en Boedo

Un importante operativo de emergencia se desplegó este domingo en el barrio porteño de Boedo ante la sospecha de intoxicación por monóxido de carbono en una vivienda, lo que obligó al traslado de seis personas a distintos hospitales de la Ciudad de Buenos Aires, entre ellas dos menores de edad.
El episodio se registró en una propiedad ubicada sobre la calle Estados Unidos al 3500, entre Maza y avenida Boedo. Según indicaron fuentes sanitarias y policiales, un hombre se comunicó con el servicio de emergencias para alertar sobre un posible caso de intoxicación por monóxido de carbono dentro del domicilio familiar.
De acuerdo con lo informado a Noticias Argentinas, el solicitante precisó que las llaves de gas del hogar estaban cerradas, aunque el calefón permanecía encendido al momento del llamado. Minutos después, dos de sus hijas comenzaron a manifestar síntomas compatibles con una intoxicación, incluida la pérdida de conocimiento, aunque con recuperación parcial.
Frente a la gravedad del cuadro y al riesgo de que se tratara de una fuga de monóxido de carbono, se activó de inmediato el protocolo correspondiente. Más de siete móviles del SAME y dotaciones de Bomberos de la Ciudad acudieron al lugar para asistir a las víctimas y asegurar la vivienda, realizando tareas de ventilación y mediciones ambientales.
Derivaciones y recomendaciones de prevención
Los equipos médicos resolvieron el traslado de seis pacientes a centros de salud porteños: algunos fueron derivados al Hospital Ramos Mejía y otros al Hospital de Niños Pedro de Elizalde, donde quedaron en observación y bajo tratamiento específico para casos de intoxicación por monóxido.
- El monóxido de carbono es un gas venenoso, incoloro e inodoro, que se genera por la mala combustión de artefactos a gas, carbón o leña.
- Los síntomas frecuentes incluyen dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos, debilidad, somnolencia y, en los casos más graves, pérdida de conocimiento.
- Las autoridades recomiendan revisar periódicamente calefones, estufas y calefactores, garantizar la ventilación de los ambientes y no obstruir rejillas de aire.
Mientras los profesionales continúan con la atención de los afectados, se reitera a la población la necesidad de extremar las medidas de precaución en épocas de bajas temperaturas, cuando aumenta el uso de calefacción y, con ello, el riesgo de intoxicaciones por monóxido de carbono en viviendas de toda la Ciudad.

