El gigante tecnológico detrás de ChatGPT participará en la construcción de un centro de datos sin precedentes en la región. La iniciativa se considera no solo un avance tecnológico, sino también una jugada con fuerte impacto geopolítico, enmarcada en el vínculo entre Estados Unidos y Argentina. El proyecto se desarrollará bajo los beneficios del RIGI.

OpenAI, la compañía detrás de ChatGPT, anunció durante una reunión con el presidente Javier Milei una millonaria inversión en conjunto con Sur Energy, la firma del empresario argentino Emiliano Kargieman, para construir un centro de inteligencia artificial en la Patagonia.
El proyecto, que implicaría una inversión estimada de US$ 25.000 millones, se desarrollará dentro del marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Sam Altman, fundador y CEO de OpenAI, denomina a este tipo de infraestructuras “Stargate”, centros de datos estratégicos que la empresa instala en distintas regiones del mundo, y que ahora incluirían a la Argentina.
“OpenAI y Sur Energy han firmado una carta de intención (LOI) para avanzar en un proyecto de centro de datos a gran escala, diseñado para alojar la próxima generación de computación en inteligencia artificial y alcanzar una capacidad de hasta 500 MW. Este será el primer proyecto Stargate en América Latina, con el propósito de impulsar el crecimiento basado en la IA, generar beneficios económicos y sociales, y garantizar un acceso equitativo a esta tecnología transformadora”, informaron al cierre del encuentro.
De la reunión participaron Chris Lehane, Chief Global Affairs Officer Open AI, Demian Reidel, jefe de asesores del Presidente y Emiliano Kargieman, fundador de Satellogic y de Sur Energy. También estuvieron por parte de OpenAI Benjamín Schwarz, gerente de Asociaciones y Políticas de infraestructura; Mohammed Husain, ingeniero de Soluciones; Ivy Shindewolf, a cargo de Política Internacional y Alianzas, y Nicolás Andrade, líder de Políticas Públicas para Latinoamérica y Caribe.
“Este hito va más allá de la infraestructura. Se trata de poner la inteligencia artificial en manos de la gente de toda la Argentina”, afirmó Sam Altman, CEO de OpenAI, en un video difundido tras dar a conocer la carta de intención. Milei se había reunido con Altman un año atrás en Estados Unidos.
Desde el Gobierno indicaron en un comunicado que representantes de Open AI anunciaron el lanzamiento de Stargate Argentina,”un proyecto pionero de infraestructura de IA que situará a la Argentina a la vanguardia del ecosistema global de inteligencia artificial”.
También adelantaron que Open AI y Sur Energy firmaron una “Carta de Intención para colaborar en un proyecto de Data Center a gran escala capaz de albergar la próxima generación de computación de IA y alcanzar una capacidad de hasta 500 MW”.
“Estructurado en el marco de RIGI, el proyecto supondrá una inversión de hasta 25.000 millones de dólares a gran escala, lo que lo posiciona como una de las mayores iniciativas de tecnología e infraestructura energética en la historia de Argentina”, puntualizaron.
La empresa dueña de ChatGPT tiene un plan de desarrollo de infraestructura para ampliar el alcance de la inteligencia artificial en todo el mundo. Y la Argentina entró en el radar de esas inversiones. Los planes comenzaron un año atrás en conversaciones entre Reidel y altos directivos de OpenAI.
“Esta es el primer win de la agenda de convertir a Argentina en un hub de inteligencia artificial”, dice Reidel. El físico y economista argumenta que el objetivo es que Argentina se convierta en un polo de Inteligencia Artificial de la mano de las principales empresas tecnológicas de Silicon Valley invirtiendo en el país.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) es un programa de la ley de Bases de Argentina que busca atraer inversiones de escala a sectores estratégicos del país, ofreciendo beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios, y un marco de seguridad jurídica a cambio de inversión en áreas como minería, energía, tecnología, infraestructura, turismo, foresto industria y siderurgia. Esta de OpenAI se enmarca dentro de este cuadro jurídico.

