Alertas por ola de calor temprana en buena parte de Europa

NewsITe
Europa atraviesa por estos días un episodio de calor inédito para el mes de mayo, con temperaturas que superan con amplitud los valores habituales de la primavera boreal. Las autoridades de varios países emitieron alertas por altas temperaturas y reforzaron las recomendaciones para prevenir golpes de calor e incendios forestales, en un escenario que los especialistas vinculan a la tendencia global de aumento de la temperatura media del planeta.
En el Reino Unido, el termómetro alcanzó los 33,5 grados en las inmediaciones del aeropuerto londinense de Heathrow, la marca más alta jamás registrada en un mes de mayo en ese país y por encima del récord de 32,8 grados de 1922. La Oficina Meteorológica británica (Met Office) prevé que las temperaturas más elevadas se concentren en las próximas horas en el centro y sur de Inglaterra, sobre todo en el área de Londres, y en buena parte de Gales.
España también padece la irrupción del calor. Tres comunidades autónomas del norte —Asturias, Cantabria y País Vasco— junto con el archipiélago de Canarias se encuentran bajo aviso amarillo por máximas superiores a los 34 grados. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advirtió que el país registra temperaturas de entre cinco y diez grados por encima de lo normal para la época y que el episodio se intensificará en los próximos días.
Francia, Portugal y Europa central bajo vigilancia
En Francia, el servicio meteorológico puso a 18 departamentos, incluida la región de París, en alerta amarilla por la ola de calor. En gran parte del territorio los valores superan los 30 grados, con excepción de algunas zonas costeras del Atlántico y el Mediterráneo, donde el mar modera parcialmente el ascenso térmico.
Portugal, por su parte, enfrenta un riesgo “máximo” o “muy elevado” de incendios forestales en siete municipios del Algarve y en una treintena de distritos del interior. El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) señaló que la combinación de altas temperaturas, baja humedad y vientos moderados crea un escenario propicio para la propagación del fuego en áreas rurales y forestales.
La ola de calor también se hace sentir en Irlanda, con valores que podrían superar los 28 grados y que ya se acercan al récord de mayo, establecido en 28,4 grados en 1997 en la localidad de Ardfert Liscahane, condado de Kerry. Las autoridades sanitarias insisten en la hidratación constante y en evitar la exposición solar en las horas centrales del día.
Récords y alertas desde Alemania hasta Italia
En Alemania, el largo fin de semana por la festividad de Pentecostés estuvo marcado por un ambiente casi veraniego: el sábado se alcanzaron máximas de 33 grados en distintas regiones. Aunque el termómetro descendió de forma gradual, el Servicio Meteorológico Alemán (DWD) no descarta que durante la semana se vuelvan a registrar temperaturas cercanas a los 30 grados en algunas zonas.
Austria activó alertas amarillas por calor en cinco capitales regionales, con valores por encima de los 30 grados y previsiones de un leve ascenso adicional. En Viena, la capital, se esperan máximas cercanas a los 30 grados, algo poco frecuente para mayo. De manera similar, en la República Checa el servicio meteorológico advirtió por riesgo de incendios en varias regiones de Bohemia, mientras que Praga registró 29 grados, muy por encima de los promedios históricos.
Italia tampoco escapa al fenómeno. Un anticiclón de origen subtropical instalado sobre el Mediterráneo empuja el mercurio hacia valores típicos de pleno verano. En Milán se pronostican picos de 35 grados, mientras que en Roma y Nápoles las máximas rondarán los 30 grados. Estos episodios tempranos de calor, cada vez más frecuentes, reavivan el debate sobre el cambio climático y la necesidad de adaptar infraestructuras urbanas, sistemas de salud y políticas de prevención de incendios a un escenario climático más extremo.
Las olas de calor tempranas se convierten en un nuevo desafío para Europa, que debe prepararse para veranos más largos, secos y extremos.

