La Libertad Avanza desactiva la embestida opositora en el Congreso

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En una movida que en los pasillos del Congreso ya describen como una jugada de ajedrez, el oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) logró desinflar la sesión especial impulsada por la oposición para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por su crecimiento patrimonial desde que es funcionario público.
La clave del acuerdo fue un entendimiento con los bloques aliados de siempre: el PRO, la UCR, Innovación Federal y otros espacios considerados “dialoguistas”. Bajo presión por el costo político de aparecer bloqueando el debate, esos sectores exigían que el tema no quedara sepultado en el Congreso. El punto de equilibrio se encontró al consensuar la apertura de la comisión de Asuntos Constitucionales para el martes 30 de junio, donde se discutirán los seis expedientes vinculados al caso Adorni, entre ellos los pedidos de interpelación y la moción de censura.
Con este movimiento, LLA consigue dos objetivos: deja caer la sesión convocada para este martes a las 14, en la que la oposición buscaba emplazar a las comisiones a tratar los proyectos en plazos perentorios, y al mismo tiempo recupera el control de los tiempos del debate, que ahora quedará atado al ritmo de trabajo de la comisión, sin obligación de dictaminar en fechas fijas.
Cómo fue la negociación con los bloques aliados
Según fuentes parlamentarias, la amenaza de los sectores opositores más duros era clara: si el oficialismo seguía frenando el tratamiento de los expedientes, estaban dispuestos a reunir quórum con ayuda de algunos aliados incómodos para el Gobierno. Para evitar ese escenario, el oficialismo aceptó abrir Asuntos Constitucionales, pero dejó afuera a la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento, que también debe intervenir en los proyectos de interpelación.
Esa exclusión no es menor: al depender el dictamen de dos comisiones, cualquier retraso en una de ellas permite estirar los tiempos y postergar una eventual citación a Adorni al recinto. Aun si Asuntos Constitucionales avanzara con un dictamen, la falta de tratamiento en Peticiones seguiría siendo una barrera para que el tema llegue al plenario de la Cámara.
Desde el PRO explicaron que el paso por comisión es “el trámite reglamentado que debe seguir toda ley para garantizar consensos y una buena redacción”, y subrayaron que el emplazamiento directo a comisión, como pretendía la oposición, “es una herramienta de excepción”. En esa línea, sostienen que con la citación a Asuntos Constitucionales, la razón de ser de la sesión pedida pierde sentido.
Críticas internas y acusaciones de protección a Adorni
La estrategia oficialista no estuvo exenta de críticas. El diputado Pablo Juliano, de Provincias Unidas, cuestionó duramente a los bloques que acompañaron el acuerdo y los bautizó irónicamente como “Republicanos Selectivos”, al acusarlos de ser funcionales al Gobierno para proteger a Adorni. Desde su mirada, la prioridad debería ser resguardar a la ciudadanía de “funcionarios como Adorni”, más que cuidar la estabilidad política del oficialismo.
“El oficialismo y sus aliados protegen a Adorni, cuando lo que se debe hacer es cuidar a los argentinos de funcionarios como Adorni. Valores tergiversados”, apuntó Juliano.
En los bloques aliados, sin embargo, defienden la salida acordada como una forma de mostrar ante la opinión pública que el tema no será bloqueado, al tiempo que evitan entregar al jefe de Gabinete a una interpelación inmediata impulsada por la oposición más dura. “El gobierno no aguantó las presiones y tuvo que ceder porque mañana no había otra que dar quórum”, reconoció un legislador de esos espacios.
Impacto en la oposición y nueva agenda oficialista
El efecto inmediato de la maniobra será la caída de la sesión que promovían Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, parte de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, Encuentro Federal y diferentes monobloques. Desde el PRO interpretan que, al haberse convocado ya a la comisión que se pretendía emplazar, la convocatoria opositora “queda sin efecto”.
Con el foco puesto en desactivar el frente de conflicto por Adorni, el oficialismo también aprovechó para retomar la iniciativa política en la Cámara de Diputados. Convocó para este miércoles al mediodía a una sesión especial destinada a tratar acuerdos de conciliación entre el Estado argentino y dos grupos de acreedores, además del llamado Súper RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones) para nuevas industrias, una de las principales apuestas económicas del Gobierno.
Así, LLA gana tiempo y reordena la discusión parlamentaria a su favor, mientras la oposición analiza cómo reconfigurar su estrategia para mantener vivo el debate sobre el patrimonio y la situación del jefe de Gabinete en el Congreso.

