Alarma en Nueva York por una muerte infantil por sarampión

NewsITe
Estados Unidos volvió a encender las alertas sanitarias tras confirmarse la primera muerte por sarampión en el estado de Nueva York en tres décadas. Se trata de un niño del condado de Lewis, en el norte neoyorquino, cuyo fallecimiento fue informado por autoridades locales y estatales, y replicado por distintos medios internacionales.
El caso se produce en un contexto de reaparición de enfermedades que se consideraban controladas gracias a las campañas de vacunación, y reabre el debate sobre la caída en las coberturas de inmunización en distintos puntos de Estados Unidos y del mundo.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, expresó públicamente su pesar por la noticia. “Me entristece saber que un niño del condado de Lewis ha muerto después de contraer el sarampión”, señaló en un comunicado oficial. La dirigente demócrata se refirió también al impacto humano del hecho: “Como madre y abuela, no puedo imaginar lo que está pasando la familia”.
Críticas a las políticas sanitarias recientes
Hochul vinculó la gravedad del episodio con las decisiones políticas que, a su entender, han debilitado la salud pública en los últimos años. Sin nombrarlo de manera directa, apuntó al período de gobierno del republicano Donald Trump al advertir que el caso es “un devastador recordatorio de lo que está en juego cuando Washington erosiona deliberadamente décadas de progreso en la protección de los estadounidenses de enfermedades prevenibles”.
En Estados Unidos, diferentes especialistas vienen alertando sobre el avance de movimientos antivacunas y la desinformación en redes sociales, factores que inciden en la disminución de la vacunación contra enfermedades como el sarampión, la rubéola o la poliomielitis. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al sarampión una de las enfermedades más contagiosas que se conocen: un solo caso puede generar numerosos contagios si la comunidad no está adecuadamente inmunizada.
Qué se sabe del sarampión y por qué preocupa su regreso
El sarampión es una enfermedad viral que se transmite por vía respiratoria y puede causar fiebre alta, erupciones en la piel, complicaciones respiratorias y, en casos graves, neumonía, encefalitis y muerte. La vacuna contra el sarampión es segura y eficaz, y forma parte de los calendarios obligatorios de inmunización en la mayoría de los países, incluida la Argentina.
- Es altamente contagioso: una persona infectada puede contagiar a 9 de cada 10 no vacunadas que la rodean.
- La vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas) ofrece una protección muy elevada con dos dosis.
- La disminución en las coberturas de vacunación abre la puerta a brotes y casos graves, sobre todo en niños pequeños.
“Este caso es un recordatorio contundente de la importancia de mantener al día las vacunas infantiles para evitar muertes por enfermedades prevenibles”, remarcan expertos en salud pública.
Las autoridades de Nueva York continúan investigando las circunstancias del contagio y analizan posibles contactos estrechos para prevenir nuevos casos. En paralelo, los organismos de salud insistieron en la necesidad de que la población revise sus esquemas de vacunación y acuda a los centros de salud para completar las dosis recomendadas.
En la Argentina, el Ministerio de Salud mantiene campañas activas para sostener altas coberturas de vacunación y evitar la reintroducción del virus. Los especialistas recuerdan que, en un mundo interconectado, los brotes en otros países pueden impactar en la región si se relajan las medidas de prevención.

