La inversión de 20 millones de dólares fue posible gracias a la contribución del Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico de la provincia de Buenos Aires y del trabajo conjunto y articulado entre la empresa distribuidora, la transportista TRANSBA, el FREBA, la Dirección y la Subsecretaría de Energía bonaerense y la Municipalidad de San Nicolás.

De la redacción de EL NORTE
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Era una obra muy esperada. Y su puesta en funcionamiento fue noticia este martes: la nueva estación transformadora de EDEN en San Nicolás mejora sustancialmente la capacidad de abastecimiento de energía eléctrica en toda la zona norte de la provincia de Buenos Aires. El proyecto estratégico tiene su prehistoria y en su concreción fue indispensable la articulación coordinada y planificada de distintos actores: las empresas y distintas instancias públicas.
De hecho, la propia distribuidora EDEN destacó –en el comunicado que difundió la concreción de la obra– la contribución de distintos sectores. “La inversión de 20 millones de dólares fue posible gracias a la contribución del Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico de la provincia de Buenos Aires y del trabajo conjunto y articulado entre la empresa distribuidora de energía EDEN, el Foro Regional Eléctrico de la Provincia de Buenos Aires (FREBA), la empresa transportista de energía TRANSBA, la dirección provincial de Energía, la Subsecretaría de Energía de la provincia de Buenos Aires y el municipio de San Nicolás”, enfatizó la empresa, acerca de una obra que es clave y que refuerza el desarrollo y la confiabilidad del servicio eléctrico.
La nueva estación transformadora de alta tensión instalada en San Nicolás es una obra estratégica que mejora sustancialmente la capacidad de abastecimiento de energía eléctrica en toda la zona norte de la provincia. Con dos transformadores de 40 MVA, la nueva estación permite ampliar la potencia instalada de 148 a 228 megavatios, reforzando así la red eléctrica que abastece a San Nicolás y alrededores.
“Comenzada a fines de 2020, en el contexto desafiante de la pandemia, la obra requirió cumplir rigurosas medidas sanitarias y avanzar en múltiples etapas, entre ellas la obra civil, la construcción de la sala de celdas y el montaje electromecánico de equipamiento clave como transformadores, interruptores, seccionadores y celdas de maniobra”, repasaron desde EDEN.
Y concluyeron: “Estas obras son una muestra concreta de cómo la planificación energética y la inversión en infraestructura hacen posible acompañar el desarrollo y crecimiento de las comunidades”.

