Los médicos definen una nueva etapa en el tratamiento del niño

NewsITe
El pequeño Bastián Jerez, el niño que sufrió gravísimas heridas en Pinamar tras el choque de la UTV en la que viajaba con su familia contra una camioneta, afrontará en las próximas horas una nueva intervención quirúrgica centrada en su hígado, el órgano más comprometido por el impacto. La evolución del paciente determinará el momento exacto del ingreso a quirófano, de acuerdo con el último parte médico difundido.
Según informaron los profesionales que lo asisten, la cirugía tendrá como objetivo principal revisar el estado del hígado, retirar el llamado packing hepático —un vendaje interno utilizado para contener una hemorragia severa— y avanzar en el cierre definitivo del abdomen. Se trata de una instancia clave dentro de un tratamiento complejo y prolongado, propio de traumatismos de alta energía en órganos vitales.
El doctor Diego Fernández (M.N. 94.846), jefe de cirugía hepatobiliar y director del programa de trasplante hepático de la Clínica Pueyrredón de Mar del Plata, explicó que en la primera operación el equipo médico se concentró en salvarle la vida a Bastián, controlando una hemorragia masiva en el hígado mediante un empaquetamiento que actuó como tapón para frenar la pérdida de sangre.
Luego de esa etapa inicial, el niño permaneció en terapia intensiva y fue sometido a una segunda cirugía de revisión, en la que se evaluó si persistían sangrados o pérdidas de bilis. De acuerdo con lo señalado por Fernández, esa instancia permitió comprobar que el cuadro se encontraba, en principio, más controlado, permitiendo avanzar ahora hacia una cirugía de consolidación y cierre.
Un abdomen “contenido” y los riesgos de mantener el vendaje interno
Actualmente, Bastián presenta lo que en la jerga médica se conoce como un “abdomen contenido”: la cavidad abdominal aún no se cerró de manera definitiva, en parte porque el vendaje interno sobre el hígado continúa colocado. Ese recurso de emergencia no puede mantenerse por tiempo prolongado, ya que después de 48 a 72 horas aumenta el riesgo de infecciones por tratarse de un cuerpo extraño dentro del organismo.
En la próxima intervención, además de retirar el packing, el equipo médico evaluará si es necesario realizar reparaciones adicionales en estructuras delicadas del hígado, como arterias o venas, aprovechando que el paciente se encuentra en un contexto de mayor estabilidad hemodinámica. El objetivo es asegurar un cierre seguro del abdomen y reducir al máximo la posibilidad de complicaciones futuras.
Posibles complicaciones y cuidados posteriores
Las complicaciones derivadas de una lesión hepática de gran magnitud pueden ser múltiples. La más inmediata es la persistencia de la pérdida de sangre o de bilis, sustancia que circula por pequeños conductos dentro del hígado y que, ante una laceración, puede fugar hacia la cavidad abdominal. Para prevenir estas situaciones, suelen colocarse drenajes externos que permiten controlar y evacuar esos líquidos en el posoperatorio.
- Control de la hemorragia y de la estabilidad hemodinámica.
- Monitoreo de posibles fugas de bilis mediante drenajes.
- Prevención de infecciones al retirar el vendaje interno a tiempo.
- Seguimiento intensivo en terapia para acompañar la recuperación.
“Lo principal fue salvarle la vida a Bastián y contener el daño de un hígado muy severamente lesionado; ahora llega el momento de retirar ese vendaje interno y evaluar reparaciones más finas en un paciente más estabilizado”, explicó el Dr. Diego Fernández.
Las próximas horas serán determinantes para la evolución de Bastián. Cada nueva intervención se planifica en función de su respuesta clínica, en un proceso que demanda extrema cautela y monitoreo constante. El caso vuelve a poner en foco los riesgos de los vehículos recreativos en la costa y la importancia de respetar las normas de seguridad para evitar tragedias evitables.

