Internos de la UP3 fabricaron una bicicleta para una persona no vidente


En el marco del proyecto "Ruedas solidarias" que funciona en la cárcel de San Nicolás, personas privadas de la libertad fabricaron una bicicleta doble comando y las donaron a una persona no vidente.

La experiencia solidaria se desarrolló en la Unidad 3 del Servicio Penitenciario Bonaerense y formó parte del programa "Más trabajo, menos reincidencia" que impulsa el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.
Tres personas detenidas fabricaron una bicicleta doble que fue entregada a Juan Carlos Leiva, un vecino no vidente de la localidad de Ramallo que podrá, acompañado por otra persona, realizar en ella actividades deportivas y recreativas.
En "Ruedas Solidarias" los internos reacondicionan y ponen en valor bicicletas que fueron abandonadas en dependencias judiciales y comisarías para luego donarlas a chicos que no cuentan con medios para ir a la escuela o, como en este caso, personas con capacidades diferentes.
Previamente las personas privadas de su libertad fueron capacitadas en el armado y reparación de bicicletas, conocimientos que les permitieron también en esta ocasión restaurar una silla de ruedas para Ismael Basualdo a través de un pedido que acercó al establecimiento penitenciario su hija, Vanina.
En tanto, también restauraron una la silla de ruedas que fue donada a un vecino de Ramallo a pedido de su hija a través del Movimiento de Trabajadores Excluidos de San Nicolás y la Secretaría de Salud local.
"Estoy muy agradecido por la oportunidad que me dieron para capacitarme y poder ayudar a otras personas para ayudar a cumplir sus sueños" explicó Martín, uno de los participantes de Ruedas Solidarias.

Presencias
En la entrega de las donaciones estuvieron presentes el Subdirector General de Trabajo Penitenciario, Néstor Gascue, el subdirector de la Unidad 3, Javier Leguizamón, el Supervisor del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Luis Simonetti, la Coordinadora regional del Departamento de Cultura Laboral del Complejo Penitenciario Zona Norte, Florencia Martino y la Coordinadora de la Oficina de Inclusión Sociolaboral, Fernanda Domínguez.
Domínguez destacó que "fueron muy emotivas las entregas. Tengo que subrayar no solo la gran predisposición de los internos para sumarse a este tipo de proyectos, sino también el apoyo que recibimos por parte de las autoridades para hacer esto posible".
En la misma línea, Leguizamón detalló que "el objetivo de estos trabajos solidarios es poder aportar nuestro grano de arena para ayudar a quienes lo necesitan y capacitar a las personas privadas de su libertad para que obtengan una óptima reinserción laboral y social".