“Es un verdadero despropósito lo que está sucediendo con los precios de alimentos en el país”


Héctor Polino, presidente de Consumidores Libres, repasó las “exorbitantes” subas en productos alimentarios registradas entre marzo y abril de este año, en plena pandemia y aislamiento social preventivo. En contacto con «Fuera de serie» (Radio U), lamentó que no se esté cumpliendo con el programa de «Precios Máximos» fijados por el Gobierno.


La escalada en los precios de los alimentos es otro de los tantos costados de la crisis sanitaria por la pandemia de coronavirus. Héctor Polino, titular de la Cooperativa Limitada de Provisión de Servicios de Acción Comunitaria «Consumidores Libres», habló de aumentos “exorbitantes” registrados entre marzo y abril en distintos ítems de la canasta alimentaria. Fue en contacto telefónico con el programa «Fuera de Serie» que emite Radio U, conducido por Baltasar Schubert y Agustina Henrich.
Desde hace 25 años, cada 15 días Consumidores Libres (dedicada a tareas de educación y asesoramiento del consumidor) viene haciendo un relevamientos de precios de 38 productos que integran la canasta alimentaria en supermercados y negocios barriales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. “A partir del 20 de marzo no hemos podido hacer los relevamientos porque el personal no puede salir a la calle. Pero de acuerdo con datos que hemos podido obtener en las cadenas de supermercados a través de Internet, hemos visto, por ejemplo, que entre marzo y abril la cebolla pasó de $ 40 a $ 50, un 25% de aumento en un mes. La papa negra estaba $ 30 y pasó a$ 40, con un aumento del 33%. La acelga pasó de $ 48 a $ 60, un 25% más cara”, repasó Polino en contacto con Radio U.También enumeró aumentos registrados en naranjas (16,60%), manzanas (15,94%), bola de lomo (14%), asado (19,35%), paleta (30,60%) y carne picada común (17,39%).
“Son aumentos exorbitantes para un período de apenas 30 días. Es un verdadero despropósito lo que está sucediendo en la Argentina en estos momentos”, midió el especialista.

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Acerca del programa de «Precios máximos» lanzado por el Gobierno –que debiera retrotraer a valores del pasado 6 de marzo los precios de unos 2300 productos–, el titular de Consumidores Libres señaló: “Lamentablemente no se está cumpliendo. De ahí que el Gobierno haya autorizado a los intendentes municipales a involucrarse en el control de los precios. No obstante eso, los aumentos han continuado. Se puede multar a quienes incumplen o incluso clausurar sus locales; pero en estas circunstancias si clausuramos locales, estamos agravando el problema en lugar de resolverlo. Donde hay que controlar es en la franja de los formadores de precios: a los grandes grupos económicos, a las grandes empresas que son formadoras y deformadoras de precios a un mismo tiempo”.En tal sentido, se manifestó partidario de “controlar y hacer cumplir leyes ya existentes como por ejemplo la Ley de Observatorio de Precios, que el Congreso aprobó en 2014”. “Prácticamente no se la puso nunca en funcionamiento”, reclamó.
Por lo demás, Polino contextualizó el proceso inflacionario en un contexto de emergencia sanitaria que corroe el poder adquisitivo una enorme cantidad de familias argentinas. Aunque advirtió que “no hay datos oficiales que muestren el nivel de endeudamiento de las familias argentinas durante esta emergencia sanitaria”, el especialista consideró que “el endeudamiento ha sido muy alto, sobre todo en aquellas familias que viven de un ingreso fijo, de aquellos que están en relación de dependencia en comercios que no han estado operando”.Y amplió: “La pérdida en el poder adquisitivo ha sido muy grande porque en muchísimos casos los ingresos han sido menores: mucha gente en relación de dependencia no cobró su salario completo, mientras que los autónomos no pudieron trabajar. Y yo creo que se está produciendo un aumento de la pobreza y de la indigencia que será muy importante. Lo sabremos seguramente en algún momento, cuando el Indec informe estadísticas sobre pobreza e indigencia”.