Nevadas e inundaciones dejan 61 muertos en Afganistán

Devastador temporal de nieve y lluvia golpea a Afganistán

Calles y viviendas cubiertas de nieve tras el temporal en Afganistán

NewsITe

Al menos 61 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas en Afganistán como consecuencia de un violento temporal de nieve y lluvias torrenciales que azotó gran parte del país en los últimos días, en pleno invierno del hemisferio norte. Las autoridades locales advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que se logre llegar a las zonas más aisladas.

– Publicidad –

La Autoridad Nacional para la Gestión de Desastres (NDMA, por sus siglas en inglés) informó que el fenómeno meteorológico tuvo su pico entre el miércoles y el jueves, dejando un panorama de destrucción en varias provincias. En un contexto de fragilidad institucional y crisis humanitaria persistente, el impacto del temporal se siente con particular crudeza entre las comunidades rurales y montañosas.

De acuerdo con el balance oficial, las intensas nevadas provocaron derrumbes de viviendas precarias y cortes de rutas, mientras que las lluvias generaron inundaciones repentinas en valles y zonas bajas. Muchas familias perdieron en cuestión de horas su casa y sus medios de subsistencia, en un país donde el ganado y la agricultura de pequeña escala son claves para la supervivencia diaria.

Balance de daños humanos y materiales

El reporte preliminar de la NDMA traza un cuadro dramático para la población civil:

  • Víctimas fatales: al menos 61 personas murieron como consecuencia directa del temporal.
  • Heridos: 110 personas resultaron lesionadas, muchas de ellas por derrumbes de techos y paredes debilitadas por la nieve y el agua.
  • Viviendas destruidas: unas 458 casas quedaron parcial o totalmente destruidas, dejando a cientos de familias sin refugio en medio de temperaturas bajo cero.
  • Pérdida de ganado: miles de animales murieron por el frío extremo y la falta de resguardo, un golpe durísimo para la economía rural afgana.

Las autoridades reconocen que el recuento inicial podría quedar rápidamente desactualizado, ya que los equipos de rescate aún no lograron acceder a todas las localidades afectadas. En muchas aldeas de montaña, los caminos permanecen bloqueados por gruesas capas de nieve o por deslizamientos de tierra provocados por las lluvias.

Kabul y las provincias más afectadas enfrentan una emergencia prolongada

Uno de los puntos más críticos se registra en el distrito de Paghman, en la provincia de Kabul, donde las nevadas bloquearon las principales rutas de acceso. Allí, la distribución de ayuda humanitaria avanza con dificultad y los habitantes intentan desplazarse en motocicletas o a pie por caminos completamente cubiertos de nieve, en condiciones precarias y peligrosas.

La falta de equipamiento pesado, vehículos adecuados y recursos logísticos limita la capacidad de respuesta del gobierno de facto y de los organismos de emergencia. A esto se suma el aislamiento histórico de muchas zonas rurales, que ya enfrentaban serias dificultades para acceder a servicios básicos como salud, educación y energía.

Organizaciones internacionales y agencias humanitarias vienen advirtiendo desde hace años sobre la particular vulnerabilidad de Afganistán frente a eventos climáticos extremos. Las bajas temperaturas, combinadas con la pobreza estructural, el deterioro de la infraestructura y las crisis políticas recurrentes, convierten cada invierno en un desafío de supervivencia para millones de personas.

“Miles de familias se encuentran sin refugio adecuado, con escaso acceso a alimentos, agua potable y calefacción, en una de las regiones más inhóspitas del planeta durante el invierno”, alertaron fuentes humanitarias consultadas por medios internacionales.

Mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate, las autoridades afganas y los organismos internacionales intentan coordinar el envío de mantas, alimentos, combustible y materiales para reparar viviendas. Sin embargo, el deterioro de las rutas, la falta de seguridad en algunas áreas y la compleja situación política del país amenazan con agravar una emergencia climática que ya se cobró decenas de vidas y profundiza la crisis humanitaria en la región.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -