El informe preliminar determinó que el niño murió por asfixia por sumersión. Además, un video registró su ingreso a la planta del EPAS y parte de los movimientos previos al desenlace.

La investigación por la muerte de Tahiel Herrera, el nene de 6 años con autismo que fue encontrado sin vida dentro de una planta del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) de Neuquén, sumó un dato determinante. La autopsia estableció de manera preliminar que el niño murió por “asfixia por sumersión”, según confirmó la Fiscalía.
Con ese resultado incorporado al expediente, los investigadores avanzan ahora con el análisis de las cámaras de seguridad, la toma de testimonios y distintas pericias para reconstruir con precisión qué ocurrió desde que el menor ingresó al predio hasta que fue hallado dentro de uno de los piletones de la planta de tratamiento de líquidos cloacales del barrio Confluencia.
Tahiel había sido visto por última vez cerca de las 20 del lunes, cuando salió de la casa de un familiar en un momento de descuido. De acuerdo con los primeros testimonios, ingresó al predio ubicado sobre calle Tronador, donde se perdió su rastro. Horas después, un intenso operativo de búsqueda permitió encontrar su cuerpo dentro de las instalaciones del EPAS.
En las últimas horas también se incorporaron a la causa imágenes de una cámara de seguridad que registraron parte del recorrido del niño. El video muestra que Tahiel ingresó corriendo a la planta a las 19:14 a través de un portón que permanecía abierto. Luego subió unas escaleras, se detuvo unos instantes, miró hacia atrás e intentó abrir la puerta de unas oficinas. Al no lograr ingresar, bajó y continuó corriendo hacia el interior del predio.
Las grabaciones también registran que un guardia de seguridad advirtió la presencia del menor mientras realizaba una recorrida e intentó acercarse para hablar con él. Sin embargo, el niño continuó corriendo. Ante esa situación, el vigilador regresó hacia el acceso principal y, poco después, se encontró con la madre de Tahiel, a quien le informó que su hijo estaba dentro del predio y le indicó hacia qué sector debía dirigirse.
Según las imágenes, transcurrió un minuto y 16 segundos entre el ingreso del niño y el momento en que el guardia se cruzó con la madre. Además, el registro contradice parcialmente las primeras versiones que sostenían que el personal de seguridad le había impedido el ingreso al establecimiento.
Pese a estos avances, la Fiscalía remarcó que aún resta analizar la totalidad de las grabaciones y otras pruebas para determinar qué ocurrió después de ese momento, cuánto tiempo pasó hasta que se activó el operativo de emergencia y cómo el niño llegó al sector donde finalmente fue encontrado sin vida. Con el resultado preliminar de la autopsia ya incorporado al expediente, la investigación continuará con nuevas medidas antes de definir los próximos pasos de la causa.

