Figueroa destacó el cambio financiero y el impulso a la obra pública

NewsITe
Neuquén atraviesa un cambio de escenario en sus cuentas públicas. El gobernador Rolando Figueroa aseguró que la provincia logró revertir una situación de quebranto y hoy muestra un superávit que le permite financiar con fondos propios más del 90% de la obra pública en ejecución, sin necesidad de recurrir a endeudamiento para sostener el gasto corriente.
El mandatario provincial remarcó que, al inicio de su gestión, el distrito presentaba un fuerte atraso en infraestructura, estimado en más de 4.000 millones de dólares, y una estructura financiera frágil. “Pasamos de una provincia quebrada, con un atraso en infraestructura de más de 4.000 millones de dólares, a una provincia con superávit, en proceso de desendeudamiento y con obras en marcha”, viene sosteniendo Figueroa al referirse al giro que, según su gobierno, se logró en menos de tres años de administración.
De acuerdo con información oficial, el presupuesto 2026 contempla un refuerzo de las partidas destinadas a Educación, Salud y Seguridad, junto con nuevas inversiones en rutas y otras obras estratégicas. El Ejecutivo neuquino destaca que este esquema es posible gracias a una política de ordenamiento fiscal que evitó la emisión de nueva deuda para cubrir gastos corrientes, privilegiando el uso de recursos genuinos.
En ese sentido, el gobierno provincial detalló que en 2023 el 100% de la obra pública dependía de financiamiento de terceros –principalmente Nación y organismos externos–, mientras que actualmente el 90% de los proyectos se sostienen con fondos propios. Este cambio de matriz de financiamiento, remarcan en la administración local, otorga mayor previsibilidad y autonomía a la planificación de la infraestructura.
Desendeudamiento y mejora en el ranking de solidez fiscal
El proceso de saneamiento financiero también se refleja en el nivel de endeudamiento. En los últimos dos años, Neuquén redujo en torno al 38% el stock de deuda pública y cerró el ejercicio 2025, por segundo año consecutivo, con superávit financiero y operativo. Según los datos oficiales, no se registraba una situación similar desde hacía dos décadas.
A diciembre de 2025, la deuda provincial equivalía al 20% de los ingresos totales del año, el registro más bajo en los últimos 20 años. Ese indicador permitió que Neuquén escalara hasta el tercer puesto en el ranking interprovincial de solidez fiscal, luego de haber ocupado el lugar número 20 al inicio de la gestión de Figueroa.
Desde la Casa de Gobierno neuquina señalan que la combinación de superávit, desendeudamiento y mayor protagonismo de los recursos propios en la obra pública constituye un eje central del rumbo económico provincial. En paralelo, se busca sostener el nivel de inversión en infraestructura clave para acompañar el crecimiento productivo, particularmente vinculado a la actividad hidrocarburífera y a la diversificación de la matriz económica.
El gobierno neuquino destaca que el superávit permitió pasar de un esquema dependiente del financiamiento externo a uno en el que la gran mayoría de las obras se cubren con fondos provinciales, con el endeudamiento en su nivel más bajo en dos décadas.
Con este cuadro financiero, la administración de Figueroa apuesta a consolidar la mejora en los indicadores fiscales y sociales, profundizar la inversión en servicios esenciales y mantener en marcha proyectos de infraestructura que, según proyectan en la provincia, serán clave para sostener el crecimiento en los próximos años.

