Dolor en el deporte: se apagó la voz de una época

NewsITe
El periodismo deportivo argentino despidió este fin de semana a una de sus figuras más influyentes: Marcelo Araujo, el relator que redefinió la manera de contar el fútbol por televisión y se convirtió en la banda sonora de una generación de hinchas.
Durante años, Araujo fue la voz emblemática de Fútbol de Primera, el clásico programa de los domingos, donde compartió pantalla con Enrique Macaya Márquez. Desde allí impulsó un estilo distinto, más emocional, teatral y provocador, que rompió con la sobriedad que caracterizaba a los relatos de décadas anteriores.
Con su impronta, los partidos dejaron de ser solo un acontecimiento deportivo para transformarse en un verdadero show televisivo. Sus tonos altos, sus frases espontáneas y su permanente diálogo con el público marcaron a fuego una etapa dorada de las transmisiones del fútbol argentino en la TV abierta.
Relatos que quedaron en la memoria del hincha
La carrera de Marcelo Araujo se explica, en buena medida, a través de momentos en los que su voz fue tan protagonista como la pelota. Sus relatos acompañaron goles históricos, definiciones dramáticas y tardes de superclásicos que millones de argentinos siguieron frente al televisor.
- El gol de Diego Maradona para Boca ante Argentinos Juniors, de tiro libre, en el Torneo Apertura 1995, donde su famoso “¿Te acordás Diego? Acariciala” quedó grabado como parte del mito.
- El recordado “Muletazo” de Martín Palermo a River en los cuartos de final de la Copa Libertadores 2000, un grito que sintetizó la épica xeneize en ese certamen.
- La frase “La recaudación para esta nueva edición del superclásico del fútbol argentino, Martiin…” en el Clausura 1999, ejemplo de su estilo desenfadado y popular.
- El gol de Claudio Caniggia a Brasil en los octavos de final del Mundial de Italia 1990, donde su relato acompañó uno de los tantos más celebrados por la Selección argentina.
“¿Te acordás Diego? Acariciala”, una de sus frases más icónicas, resume el vínculo emocional que Araujo supo construir entre el hincha, el juego y la pantalla.
Más allá de las polémicas que despertó su estilo, nadie discute que Marcelo Araujo dejó una huella profunda en la comunicación deportiva. Su partida genera un vacío difícil de llenar, pero su voz seguirá asociada para siempre a los recuerdos más intensos del fútbol argentino de los años 90 y 2000.
Para muchos, cada gol importante de esa época tiene un eco inconfundible: el del relator que se animó a cambiar las reglas del juego y convirtió el relato futbolero en un espectáculo en sí mismo.

