Argelia quiere dar vuelta la página de la “Desgracia de Gijón”

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Las selecciones de Argelia y Austria se enfrentarán este sábado por la tercera fecha del Grupo J del Mundial 2026, en un cruce que trasciende lo puramente deportivo. Para los argelinos, el partido supone la posibilidad de una revancha histórica, 44 años después de la recordada “Desgracia de Gijón”, el episodio que marcó para siempre su primera participación mundialista.
Aquella tarde del 25 de junio de 1982, en el estadio El Molinón de Gijón, Alemania Federal y Austria disputaron el último partido del Grupo 2 del Mundial de España. El resultado final fue 1-0 para los alemanes, pero lo que quedó en la memoria colectiva fue la pasividad con la que ambos equipos jugaron tras el gol inicial, en un partido que todavía hoy se cita como uno de los más controvertidos en la historia de la Copa del Mundo.
El trasfondo era claro: ese 1-0 clasificaba a alemanes y austríacos a la siguiente ronda y dejaba afuera a Argelia, que había completado su actuación un día antes con un triunfo 3-2 frente a Chile. El combinado africano, debutante en Mundiales, había sorprendido al mundo con su victoria 2-1 ante Alemania Federal en el estreno, pero terminó pagando caro un sistema de competición que permitía especulaciones con los resultados.
Cómo llegaban los equipos en España 82
A la tercera fecha de aquel grupo, Alemania Federal estaba obligada a ganar para no quedar eliminada de manera prematura. Tras la sorpresiva derrota ante Argelia, se había recuperado con un contundente 4-1 frente a Chile. Austria, en cambio, llegaba con puntaje ideal: 1-0 a Chile en el debut y 2-0 a Argelia en la segunda jornada, lo que le daba una amplia ventaja.
En ese contexto, a los austríacos les servía una derrota por la mínima diferencia. Ese marcador les aseguraba el segundo puesto del grupo y, al mismo tiempo, un cruce teóricamente más accesible en la siguiente fase, evitando a la selección local, España, y a Inglaterra, para quedar emparejados con Francia e Irlanda del Norte. El 1-0 de Alemania se concretó a los pocos minutos y, a partir de allí, el ritmo del encuentro cayó drásticamente, generando silbidos, abucheos y hasta protestas de los hinchas neutrales presentes en el estadio.
Finalmente, el cálculo deportivo no le salió del todo bien a Austria, que quedó eliminada en la segunda fase. Alemania, por su parte, llegó a la final del Mundial 82 tras imponerse en el grupo que compartió con españoles e ingleses, aunque caería en el partido decisivo frente a Italia, que se consagró campeona del mundo.
La gran perjudicada y el cambio de reglas de la FIFA
Argelia fue la gran víctima de aquel pacto tácito entre europeos. A pesar de haber vencido a Alemania y a Chile, terminó tercera en el grupo por diferencia de gol y quedó fuera de la competencia de manera que muchos consideraron injusta. El escándalo tuvo tal repercusión que la FIFA se vio obligada a revisar el formato de disputa de la fase de grupos.
Desde el Mundial siguiente, la entidad madre del fútbol mundial decidió que las últimas fechas de cada grupo se disputaran en simultáneo, con el objetivo de limitar las especulaciones y evitar acuerdos de resultado que perjudicaran a terceros equipos. La polémica de Gijón se convirtió así en un caso testigo y en un punto de inflexión para la organización de los torneos.
La “Desgracia de Gijón” no sólo dejó a Argelia sin su sueño mundialista: también forzó a la FIFA a cambiar las reglas para proteger la equidad deportiva.
Un duelo con sabor a revancha en el Mundial 2026
Casi cuatro décadas y media después, el fixture del Mundial 2026 vuelve a cruzar a Argelia y Austria en un contexto decisivo. El encuentro por la tercera fecha del Grupo J puede definir la continuidad de ambos seleccionados en el certamen y reaviva las heridas abiertas en 1982.
Para Argelia, no se trata sólo de clasificar a la siguiente instancia, sino de ajustar cuentas con la historia. Una victoria no sólo fortalecería sus chances deportivas, sino que incluso podría dejar al borde de la eliminación a Austria, que depende del resultado para intentar acomodarse entre los mejores terceros de la fase de grupos.
En la previa, el choque se presenta como un duelo cargado de simbolismo: de un lado, una Argelia que busca reivindicarse en el máximo escenario del fútbol; del otro, una Austria que intentará escribir un capítulo distinto y despegar su nombre de aquella vieja polémica en Gijón. El campo de juego, esta vez, tendrá la última palabra.

