Los argentinos priorizan la experiencia mundialista pese al ajuste

NewsITe
Ocho de cada diez argentinos proyectan gastar lo mismo o incluso más que en el último Mundial de Fútbol, pese al contexto económico desafiante. Así lo revela un informe reciente de Naranja X, elaborado en base a una encuesta a más de 600 personas de distintos puntos del país, que confirma que la Copa del Mundo sigue siendo un momento de consumo fuerte, organizado alrededor de la experiencia compartida.
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El estudio muestra que el torneo se consolida como un evento en el que la gente está dispuesta a “hacer el esfuerzo” con tal de no perderse el ritual de los partidos. El 53% de los consultados planea financiar los gastos vinculados al Mundial con ahorros, bajo la idea de que se trata de una ocasión excepcional que ocurre cada cuatro años y que vale la pena disfrutar a pleno.
Lejos de un freno al consumo, los datos indican que el entusiasmo se mantiene: 5 de cada 10 encuestados planean gastar lo mismo que en la edición anterior y 3 de cada 10 anticipan que desembolsarán aún más. Solo una minoría evalúa recortar gastos vinculados al torneo, ya sea en reuniones, comidas o productos relacionados.
Compras sobre la hora y peso del deseo en las decisiones
Si bien existe planificación, el momento de la compra introduce una lógica distinta. Casi la mitad de los participantes del estudio reconoce que realizará las compras sobre la hora, con el objetivo de aprovechar promociones, descuentos y mejores condiciones de pago. Además, 5 de cada 10 admite que, en la práctica, el deseo de disfrutar la Copa termina pesando más que el presupuesto disponible.
Ese comportamiento no es aislado: el 72% asegura que ya había realizado gastos no previstos en el último Mundial, y el 79% afirma que volvería a hacerlo. Es decir, el impulso de gastar más de lo planeado aparece socialmente aceptado, casi como una parte más del ritual futbolero argentino.
“Vemos que el impulso hoy convive con una mirada más consciente del consumo. En un contexto donde cada decisión económica se evalúa con cuidado, hay momentos en los que las personas igual eligen priorizar experiencias y darse un gusto”, explicó Lucila Castellani, Creative Excellence de Naranja X, al presentar el informe.
Asado, delivery y merchandising: en qué se va el presupuesto
El relevamiento detalla en qué rubros se concentran los principales gastos mundialistas. En la mayoría de los casos, las decisiones están vinculadas a sostener la experiencia en el momento del partido y a compartirla con otros, ya sea en casa, con familia o amigos.
- Comidas y reuniones: el 65% organiza asados o comidas improvisadas para ver los encuentros.
- Delivery: el 41% opta por pedir comida a domicilio para no interrumpir la transmisión.
- Compras de último minuto: el 31% realiza gastos sobre la marcha para no perderse el partido.
- Merchandising y productos oficiales: el 25% invierte en camisetas, bufandas u otros artículos.
- Compras no planificadas: el 23% reconoce adquirir productos que no tenía en mente.
- Mejoras en el hogar: el 17% destina dinero a mayor comodidad, aunque menos que en Qatar 2022.
Un dato destacable es el cambio de tendencia respecto a 2022: mientras en Qatar un 31% cambió televisor o equipo de audio para seguir los partidos, de cara a 2026 el 66% no prevé renovar su TV, salvo que aparezca una oferta en cuotas “imbatible”. Es decir, el foco del gasto se corre del equipamiento hacia el disfrute cotidiano y la juntada.
Promociones, descuentos y la búsqueda de consumo inteligente
En este escenario, las promociones juegan un rol clave para ordenar el bolsillo. El 68% de los encuestados considera que los beneficios y descuentos son determinantes al momento de comprar, y casi la mitad reconoce que espera hasta último momento para aprovechar rebajas especiales antes de salir a gastar.
Entre los beneficios más valorados se destacan:
- Descuento directo en el precio final (30%).
- Promociones del tipo 2×1 o 4×3 en comercios adheridos (24%).
- Reintegros o cashback sobre consumos seleccionados (21%).
El informe concluye que, aunque la economía obliga a hacer números finos, el deseo de vivir el Mundial a pleno sigue muy vigente. La respuesta de los consumidores es buscar alternativas financieras más inteligentes, apoyarse en promociones y organizar el gasto de manera tal que la pasión por la Selección no quede afuera del presupuesto familiar.

