MOVIMIENTOS POPULARES RECLAMAN ACCESO A LA SALUD MENTAL

SECTOR PÚBLICO

El Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) trabaja en todo el país con su rama de atención a los consumos problemáticos, denominada “Vientos de Libertad”. Desde una mirada integral, colaboran para la restitución de sus derechos y brindan herramientas de oficios para recuperar su bienestar. En San Nicolás esta afección a la salud afecta cada vez a más pobladores, sobre todo en el ámbito de la juventud, por lo que espacios como este –al igual que «Ni Un Pibe y Piba Menos Por la Droga» y representaciones religiosas– brindan servicios gratuitos con un inminente colapso en sus cupos.

Los sectores de economías vulnerables cuentan con mayores restricciones en el acceso a la salud mental.

Carolina Mitriani
[email protected]

Una integrante de “Vientos de Libertad”, en nombre de la agrupación, decidió poner en palabras las sensaciones que quedaron tras la partida del segundo integrante del grupo en poco tiempo: “Hoy se nos fue ‘S’. El dolor que nos atraviesa es grande (…). Varios más se quisieron ir. A algunos los pudimos abrazar, pero no significa que los hayamos convencido. Ese irse continúa latente y en todos los casos vemos el mismo factor determinante: la falta de acceso a una política pública de salud específica en consumo problemático”.

Este grupo de nicoleños reclama que no existen herramientas locales para saber “a quién recurrir, cómo acompañar, cómo fortalecer las redes de contención -que son los dispositivos de salud comunitaria que impulsamos en los barrios, muchas veces en soledad- de los movimientos populares”.

En su sentido texto, la joven que promueve el pedido resalta que “en San Nicolás no hay guardia psiquiátrica, no hay a quién recurrir cuando los pibes y pibas de los barrios se nos caen de las manos y quedan en situaciones de vida o muerte. No hay a quién derivar a los pibes y pibas que llegan a los dispositivos de salud comunitaria porque ya no dan más, ya no aguantan más dolor”. A su vez, retrató lo que día a día viven con madres y padres de barrios populares que no cuentan con ayuda cuando encuentran señales de alerta en sus hijos; algunos han recibido respuestas que definen como “inaceptables”, tales como viajar hasta la guardia psiquiátrica de Pergamino o contactar a la policía.

En su análisis, valoran: “El alto índice de consumo y suicidios en adolescentes y jóvenes en nuestra ciudad es algo más que un dato de la realidad. Revela la ausencia de quienes deben garantizar la salud de los pibes y pibas más vulneradas. Se nota mucho más cuando salen a la luz tragedias como la de ‘S’”. También se detuvieron en repasar los buenos momentos con el joven, que en el grupo inició su camino en la escuela y consiguió con mucho esfuerzo y acompañamiento “sus primeras palabras escritas” y “soltó sus primeras frases” en lectura. “Estaba feliz en el taller de carpintería y con su manojo de sueños simples e incipientes, sonriente, al menos ahí sus tormentos desaparecían”, recordaron.

La joven finaliza el enunciado valorando que debería existir un tratamiento equitativo, “que las y los de abajo podamos acceder a la salud sin tanta burocracia, sin tantos informes y podamos tener realmente una oportunidad. Hay que seguir (…). Vamos a luchar por esa política pública como sabemos hacerlo, esa es la misión que queda”.

“El alto índice de consumo y suicidios en adolescentes y jóvenes en nuestra ciudad (…) revela la ausencia de quienes deben garantizar la salud de los pibes y pibas más vulneradas”. MTE-Vientos de Libertad

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -