Mora escolar en alza y presión del costo de vida en Tucumán

NewsITe
La situación económica de las familias tucumanas suma nuevas señales de alarma. La morosidad en el pago de las cuotas de los colegios privados se estabilizó en torno al 30%, pero en las instituciones más comprometidas los niveles de mora llegaron a picos del 50%. En paralelo, el costo de vida trepó hasta ubicar en $1.326.619 el ingreso mensual necesario para que una familia tipo supere la línea provincial de pobreza durante agosto.
Los datos, conocidos el 14 de septiembre, tensionan el escenario social y colocan a la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo frente a un problema que ya impacta de lleno en el sistema educativo. Según explicó Daniel Nacusse, delegado episcopal de Educación del Arzobispado de Tucumán, agosto no registró la mejora habitual que suele acompañar el inicio del proceso de matrícula del ciclo lectivo siguiente.
El referente aclaró que los porcentajes no surgen de un relevamiento oficial sobre la totalidad de los colegios privados, sino de la experiencia concreta de las instituciones que representa. Por eso, el pico del 50% se interpreta como un dato sectorial, que no puede extrapolarse mecánicamente al conjunto del universo educativo tucumano, aunque sirve como termómetro de la gravedad del cuadro.
Impacto en las familias y contraste con el promedio nacional
A nivel nacional, la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada ubicó la mora promedio en torno al 11%, con establecimientos que alcanzaron entre 30% y 40% de familias atrasadas. En Tucumán, según Nacusse, los casos más críticos superaron esos niveles y encendieron alertas entre las autoridades escolares.
El delegado advirtió que una familia con tres hijos inscriptos en colegios privados podría necesitar entre $800.000 y $1.000.000 sólo para afrontar la renovación de matrículas. En un contexto de ingresos deteriorados por la inflación, esa cifra se vuelve prácticamente inalcanzable para amplios sectores de clase media que históricamente eligieron la educación privada como opción.
El reclamo de las instituciones educativas se dirige tanto al Estado nacional como al provincial. Si bien la administración de Jaldo no tiene como función cancelar deudas privadas ni garantizar la rentabilidad de cada colegio, sí es responsable de la política educativa local y dispone de herramientas como becas, aportes, exenciones y programas específicos para sostener trayectorias escolares.
Canasta básica: más de $1,3 millones para no ser pobre
Mientras se conocían los datos de mora escolar, la Dirección de Estadística de Tucumán publicó la valorización de las canastas básicas correspondiente a agosto. La Canasta Básica Total (CBT), que marca el umbral de pobreza, aumentó 2,3% en el mes, 22,5% desde diciembre y 36,8% en la comparación interanual.
Para un hogar tipo de cuatro integrantes, la CBT se ubicó en $1.326.619, mientras que la Canasta Básica Alimentaria, que delimita la indigencia, quedó en $657.670. En el caso de una familia de cinco miembros, los montos ascendieron a $1.397.283 para cubrir la canasta total y $691.724 para garantizar únicamente la alimentación básica.
- Canasta Básica Total para familia tipo de cuatro personas: $1.326.619.
- Canasta de indigencia para el mismo hogar: $657.670.
- Familia de cinco integrantes: $1.397.283 para la canasta total y $691.724 para alimentos.
Entre los productos que más aumentaron en el mes se destacaron la cebolla, con una suba del 40%; la papa, con 29,2%; el zapallo, con 20,3%; la banana, con 17%; y la batata, con 14,4%. En términos interanuales, la canasta alimentaria mostró un salto del 39,9% frente a agosto de 2025, reflejando la persistencia de la inflación en el rubro comida.
La combinación de mora récord en las cuotas escolares y un costo de vida que supera ampliamente el millón de pesos mensuales para una familia tipo expone la fragilidad económica de los hogares tucumanos y la necesidad de respuestas coordinadas entre el Estado y las instituciones educativas.
El deterioro del poder adquisitivo no sólo complica la organización del presupuesto familiar, sino que también pone en riesgo la continuidad de las trayectorias escolares, especialmente en los niveles inicial y medio. En este escenario, especialistas advierten que los próximos meses serán clave para definir políticas que permitan evitar deserciones y garantizar el derecho a la educación en la provincia.

