Milei analiza en Casa Rosada el nuevo escenario tras el triunfo de Lula

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El presidente Javier Milei encabezó este lunes una nueva reunión de Gabinete en la Casa Rosada, en medio del reacomodamiento político regional que abre el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil. El encuentro con sus principales ministros y colaboradores se desarrolló mientras el Gobierno argentino mantiene silencio público sobre el resultado en el país vecino.
Milei arribó a la sede gubernamental alrededor de las 9.15 para mantener primero una audiencia con el príncipe y gran maestre de la Soberana Orden de Malta, Frey John Dunlap. Recién después se dio inicio formal a la reunión de Gabinete, pasadas las 10, en un clima atravesado por las repercusiones del comicio brasileño y la discusión sobre los próximos pasos de la política exterior argentina.
Pese a la diferencia a favor de Lula —que se impuso por cerca de cuatro millones de votos y asumirá en enero su cuarto mandato—, Milei evitó hasta el momento pronunciarse y felicitar al líder del Partido de los Trabajadores. La postura contrasta con la de otros referentes de la derecha regional, que rápidamente enviaron mensajes públicos al vencedor.
Antes del comienzo del encuentro, el Presidente y parte de su equipo salieron al histórico balcón de la Casa Rosada para saludar a estudiantes de escuelas y vecinos que se habían acercado a la Plaza de Mayo. La escena buscó mostrar una agenda institucional mientras en paralelo se procesaban las derivaciones políticas del resultado en Brasil.
Silencio oficial y tensiones con el bolsonarismo
Según fuentes oficiales, el Gobierno tenía preparada una comunicación para la noche del domingo, pero la estrategia cambió cuando Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato de derecha, desconoció el resultado de la elección y anunció que pediría la anulación de los comicios. “Flávio desconoció el resultado y la hizo difícil”, admitieron dirigentes cercanos a Milei.
La Casa Rosada había jugado fuerte en la campaña brasileña, alineándose con el Partido Liberal y profundizando la polarización con Lula. En los últimos meses, la representación diplomática argentina en Brasilia se redujo al rango de encargado de negocios, un gesto que tensionó aún más el vínculo con el mandatario del PT.
En redes sociales, Milei sólo se limitó a compartir un mensaje del legislador libertario Juan Ignacio Fernández, en el que se cuestionaba a quienes respaldaron a Lula y se advertía sobre el impacto del resultado en la moneda, la bolsa y los bonos soberanos de Brasil. El texto cerraba con críticas al “zurdo promedio”, en línea con la retórica habitual del oficialismo.
Debate interno y agenda legislativa pendiente
Mientras en el plano internacional se discute cómo reposicionar la estrategia regional, puertas adentro del Gobierno también asoman diferencias. La senadora Patricia Bullrich volvió a marcar distancia de Milei tras sus dichos en la Fundación Faro, donde el Presidente habló de “quemar periodistas en la hoguera”. La legisladora, que no participó de la reunión de Gabinete, afirmó que el mandatario cruzó “un límite” con esas expresiones.
La última reunión de Gabinete se había realizado el lunes 5 de octubre, un día después de la primera vuelta en Brasil, cuando la plana oficial celebró el desempeño de Flávio Bolsonaro y cuestionó con dureza las políticas de estímulo al consumo que atribuyen al denominado “plan platita”. Ahora, con Lula ratificado en las urnas, el escenario es diametralmente opuesto y obliga a recalibrar discursos y alianzas.
En este contexto, el oficialismo busca también ordenar su frente legislativo. El Gobierno necesita asegurar apoyos en el Congreso para avanzar con la reforma electoral, el tratamiento del Presupuesto 2027 y el proyecto de Ley de Malvinas, tres iniciativas que siguen pendientes de debate y que serán centrales en la hoja de ruta política de los próximos meses.
“Todo marcha acorde al plan”, sostuvo el asesor presidencial Santiago Caputo en su cuenta de X, en el único mensaje público del entorno cercano a Milei sobre el resultado en Brasil.
Mientras tanto, en la Casa Rosada reconocen que el vínculo con el próximo gobierno brasileño será clave para la economía argentina, por la relevancia del comercio bilateral, el Mercosur y las inversiones cruzadas. El Gabinete inició así una nueva etapa de análisis y definiciones, con la mirada puesta tanto en el tablero regional como en las urgencias internas.

