Fuerte ajuste a provincias y subsidios para mantener el equilibrio fiscal

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El Gobierno nacional profundizó en octubre la política de ajuste del gasto público con un fuerte recorte de las transferencias a las provincias y de los subsidios económicos, con el objetivo de sostener el superávit fiscal. Así lo revela un informe privado de la consultora Analytica, elaborado en base a datos oficiales y procesado por la agencia Noticias Argentinas.
De acuerdo con el trabajo, el gasto primario cayó 5,5% interanual en términos reales durante octubre. En el acumulado de los primeros diez meses del año, la baja real llega al 3,3%, en línea con la estrategia del presidente Javier Milei de priorizar el equilibrio de las cuentas públicas aún a costa de un fuerte ajuste sobre las jurisdicciones y distintos programas del Estado nacional.
El mayor impacto se observó en las transferencias a las provincias, que se desplomaron 56,5% interanual real en octubre. Se trata de fondos discrecionales que la Casa Rosada solía enviar a las gobernaciones para financiar obras, gastos corrientes o sostener programas locales, y que en el último año se convirtieron en uno de los principales blancos del recorte oficial.
Subsidios en baja y freno a la obra pública
El informe de Analytica también detalla una fuerte reducción en los subsidios económicos, que retrocedieron 32,6% interanual real. Dentro de ese rubro, los subsidios a la energía cayeron 26,2% y los destinados al transporte se hundieron 55,8% en términos reales, afectando principalmente a los usuarios urbanos y al interior del país.
En esa línea, las transferencias a CAMMESA, la compañía administradora del mercado eléctrico mayorista, se contrajeron 28,5% real. La obra pública, otro de los segmentos que viene registrando un freno marcado desde comienzos de año, mostró en octubre una baja del 21,4% real, profundizando el parate en la construcción y en los proyectos de infraestructura a lo largo del territorio nacional.
Según el estudio, la fuerte disminución de los subsidios al transporte “se explica principalmente por la ausencia de transferencias al Fondo Fiduciario de Infraestructura del Transporte”, un mecanismo que históricamente compensó costos del sistema, en especial en el interior del país donde las tarifas ya vienen registrando aumentos significativos.
AUH resiste en un escenario de recortes sociales
En contraste con la tendencia general a la baja, el área de protección social mostró un comportamiento más heterogéneo. La única partida que exhibió un crecimiento real relevante en octubre fue la de asignaciones familiares y Asignación Universal por Hijo (AUH), con un avance conjunto del 1,5% interanual real, impulsado principalmente por la AUH, que subió 2,7% real.
Las asignaciones familiares vinculadas a trabajadores registrados, en cambio, retrocedieron 0,6% real. Analytica atribuye esta divergencia a la evolución de los beneficiarios: mientras los titulares de asignaciones familiares disminuyeron 4,8% interanual, los de la AUH crecieron 1%, reflejando el deterioro del empleo formal y el peso creciente de la informalidad y la vulnerabilidad social.
Diez meses de ajuste y deuda flotante en alza
En los primeros diez meses del año, las transferencias a provincias acumularon un recorte real del 61%, convirtiéndose en el rubro más afectado por la política de ajuste. Los programas sociales, por su parte, registraron una caída acumulada del 22,7% real. Dentro de este grupo se destaca el programa “Volver al Trabajo”, que sufrió un recorte del 54,3%, con montos congelados hasta junio y su posterior eliminación.
- Transferencias a provincias: -61% real en el acumulado enero-octubre.
- Programas sociales: -22,7% real, con fuerte impacto en “Volver al Trabajo”.
- Subsidios al transporte y a la energía con bajas superiores al 25% real.
Al cierre de octubre, la deuda flotante de la Administración Nacional alcanzó los $2,9 billones, equivalente al 0,3% del PBI, lo que muestra que parte del ajuste también se realiza postergando pagos.
Con este esquema, el Gobierno apuesta a sostener el superávit fiscal como ancla de su programa económico. Sin embargo, economistas y gobernadores advierten que la combinación de recorte de subsidios, menor obra pública y ajuste sobre las provincias podría profundizar las tensiones federales y el impacto social, en un contexto en el que la actividad económica aún no muestra una recuperación consistente.

