El libertario dejó inaugurado el evento en Estados Unidos y, rápidamente partió hacia Chile, donde participará de la asunción presidencial de José Antonio Kast.

El presidente Javier Milei inauguró este martes una nueva entrega de la “Argentina Week” en la ciudad de Nueva York, frente a cientos de empresarios, bancarios y dirigentes políticos de escala mundial.
Durante su discurso, criticó nuevamente a los empresarios Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (Fate): “Se terminó la Argentina corrupta”, lanzó. Y sumó: “Todos saben que en las últimas semanas tuve confrontaciones abiertas con Rocca, con Madanes Quintanilla y con el sector textil. Como nadie me puso una cara visible no los puedo atacar de manera directa, pero sí puedo decir que los otros dos son empresarios prebendarios. Quizás Rocca y Madanes Quintanilla, en connivencia con políticos ladrones, atacaron a los argentinos durante muchos años, pero se terminó. Se terminó esto, se terminó la Argentina corrupta”.
Seguidamente, volvió a dirigirse al dueño de Fate: “Si no le manteníamos la barrera, nos iba a tirar 920 trabajadores a la calle un día antes de tratar la reforma laboral… y nos tiró 920 trabajadores a la calle, esto no es un juego de niños. Si la consecuencia del sistema es una barrera comercial eso es un robo. Ese robo solamente puede ocurrir porque lo permite la violencia del Estado. Consecuentemente, no lo hace gratis. ¿Acaso se creen que en el Estado hay ángeles?”.
En otro fragmento de su alocución, el Presidente destacó los logros obtenidos durante su gestión, tanto en lo económico como dentro del Congreso con varias leyes aprobadas. “Si les devuelvo la libertad a los argentinos, que puedan disponer libremente de sus ingresos, obviamente van a asignar los recursos donde les conviene más y entonces van a pagar los neumáticos más baratos, quedará dinero disponible y lo gastará en otros bienes, por lo cual va a haber eficiencia económica”, sostuvo.
“Eso va a implicar que los salarios sean más altos porque los trabajadores van a sectores más productivos y al mismo tiempo pagan bienes más baratos. Es decir que aumentan los salarios reales, aumenta el bienestar, en el medio hay menos corrupción, hay menos robo y se benefician 48 millones de personas”, concluyó.

