Milei impulsa un “shutdown” al estilo EE.UU. para el Estado

Qué es el “shutdown” que propone Milei y cómo impactaría en Argentina

Javier Milei impulsa un modelo de shutdown para el Estado argentino

NewsITe

El presidente Javier Milei volvió a agitar el tablero político al anunciar que enviará al Congreso un proyecto de ley para instaurar en Argentina un sistema de “shutdown” del Estado, inspirado en el modelo de Estados Unidos. La iniciativa se complementa con una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y apunta a cortar automáticamente el gasto público cuando se agote el presupuesto aprobado por el Poder Legislativo.

Durante una entrevista en el canal de streaming oficialista Neura, Milei explicó que su idea es que, una vez consumidos los recursos autorizados, el Poder Ejecutivo quede impedido de seguir gastando. “Cuando te agotás el presupuesto no se puede gastar más y se apaga el Estado”, resumió el mandatario al describir el funcionamiento del mecanismo.

El modelo que toma como referencia el Gobierno ya se aplica en Estados Unidos, donde el shutdown se activa cuando el Congreso no aprueba a tiempo las leyes de gasto. En esos casos, varias áreas de la administración federal se paralizan parcial o totalmente hasta que se alcanza un acuerdo político que habilite nuevas partidas. Desde 1981 hubo al menos 15 episodios de este tipo, con el último y más extenso registrado en 2025, cuando el cierre se prolongó por 43 días.

Choque con la normativa argentina y dudas jurídicas

En el plano local, especialistas advierten que un esquema de cierre del Estado podría colisionar con la actual Ley de Administración Financiera (LAF), la norma que hoy regula el manejo del presupuesto nacional. Ante la falta de aprobación de un nuevo presupuesto, el régimen vigente permite prorrogar el del año anterior, evitando así un vacío de financiamiento.

El abogado constitucionalista Diego Armesto señaló que un shutdown estricto podría generar una “incongruencia” con el marco legal actual, dado que la Constitución obliga a que todo el ordenamiento jurídico sea razonable y coherente. “La Ley de Administración Financiera quedaría en una irracionalidad. Esta idea de cerrar el gobierno sería, específicamente, una incongruencia con la actual ley”, explicó en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas.

Otro de los puntos sensibles pasa por los servicios esenciales. Armesto remarcó que el Estado no puede suspender el funcionamiento de áreas críticas como hospitales, aeropuertos o fuerzas de seguridad. “Hay que ser muy cuidadosos con qué servicios se declaran esenciales. No se puede andar cerrando hospitales, aeropuertos, policía, entre otros. Todo eso no se corta”, advirtió.

Cómo funcionaría el cierre del Estado y el espejo de Estados Unidos

Desde el oficialismo sostienen que el objetivo del proyecto no es apagar totalmente el Estado, sino bloquear cualquier gasto que supere lo autorizado por el Congreso. El analista Marcelo Elizondo explicó que la Casa Rosada busca un régimen en el que no se pueda proveer financiamiento extra más allá de lo pautado en el presupuesto inicial.

“El Estado no se cierra totalmente, hay áreas que son centrales y esenciales. El resto de las áreas se cerrarán hasta que se asignen nuevos recursos, si es que el Congreso lo decide”, detalló. En esa línea, indicó que, si una dependencia se quedara sin partidas disponibles, debería suspender su actividad hasta la sanción de un nuevo presupuesto o una ampliación de créditos.

  • Servicios esenciales como salud, seguridad y transporte aéreo seguirían operativos.
  • Organismos considerados no esenciales podrían funcionar de manera limitada o directamente cerrar.
  • Los salarios podrían acumularse como deuda y pagarse de forma retroactiva una vez aprobado el presupuesto.

Armesto recordó que en Estados Unidos muchos organismos federales operan bajo un tope de gasto estricto. “Lo que sucede en Estados Unidos es que hay sectores del gobierno federal que tienen, por ejemplo, 100 dólares para gastar. Una vez que los gastó, ya no hay forma de reasignar partidas, que es la atribución que hoy tiene el Jefe de Gabinete. Es decir, se termina la discrecionalidad”, indicó.

“En Estados Unidos los servicios esenciales no se cortan. Lo que pasa es que, al quedarse sin plata, no pagan los sueldos; una vez aprobado el presupuesto, les pagan los retroactivos”, concluyó el constitucionalista.

Mientras Milei afina los detalles con sus legisladores y promete una “masterclass” sobre la reforma del BCRA y el shutdown, la discusión empieza a instalarse en el Congreso y en el ámbito académico. El debate de fondo será hasta dónde está dispuesto el país a tensar el sistema institucional para imponer un corsé más rígido al gasto público.

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