Milei vinculó la baja de retenciones con un eventual segundo mandato

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En la inauguración de la 138° Exposición Rural de Palermo, el presidente Javier Milei dejó uno de los mensajes políticos más significativos de los últimos meses al anunciar un cronograma de reducción gradual de las retenciones al complejo sojero que se extendería hasta diciembre de 2028. El plazo elegido trasciende el final de su mandato, previsto para diciembre de 2027, y fue interpretado en el ámbito político y empresarial como el inicio de hecho de la campaña por su reelección.
Desde el predio ferial de Palermo, ante productores, dirigentes rurales y funcionarios, Milei afirmó que su gobierno decidió avanzar hacia una baja paulatina de los derechos de exportación y subrayó que, por primera vez, el campo contará con previsibilidad tributaria a mediano plazo. El anuncio se inscribe en la histórica demanda del sector agropecuario de reducir la presión impositiva sobre las exportaciones.
“A la soja, la bajamos del 33 al 24% y vamos a ir bajándola sostenidamente hasta llegar al 15% en diciembre del 28. A su derivado, la harina y el aceite, del 31 al 22,5 camino al 14. Al maíz del 12 al 8,5 y llegará al 5,5%. Y al trigo y a la cebada ya lo bajamos del 12 al 5”, detalló el Presidente al repasar el esquema de reducción dispuesto por el Ejecutivo. Según remarcó, por primera vez el productor “tiene un cronograma” y sabe cuántos impuestos pagará hoy y en los próximos años.
La referencia a diciembre de 2028 disparó de inmediato lecturas políticas: esa fecha queda un año después de la finalización del actual mandato presidencial, por lo que el cumplimiento del esquema sólo sería posible si Milei logra la reelección en 2027 y se mantiene en la Casa Rosada hasta 2031. Sin mencionar explícitamente una candidatura, el Presidente trazó así una señal de continuidad y buscó alinear expectativas del sector rural con su proyecto político.
Respuesta al reclamo del campo y financiamiento de la baja impositiva
El anuncio se produjo luego del discurso del titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, quien reclamó que las retenciones “dejen de existir por ley y para siempre”. Milei reconoció que comparte ese objetivo de largo plazo, pero condicionó la eliminación total del impuesto a la consolidación del crecimiento económico y al aumento de los ingresos provenientes de otras áreas clave, como la energía y la minería.
En esa línea, el mandatario insistió en que la reducción de los derechos de exportación será gradual y que su financiamiento no se hará a costa de incrementar el déficit fiscal. Sostuvo que el alivio tributario será posible si se expande la actividad económica y se profundiza la generación de divisas en sectores estratégicos, algo que su administración proyecta conseguir mediante la desregulación de la economía y la atracción de inversiones.
- Soja: del 33% al 24%, con una baja programada hasta el 15% en 2028.
- Harina y aceite de soja: del 31% al 22,5%, con una meta del 14%.
- Maíz: del 12% al 8,5%, con un piso proyectado del 5,5%.
- Trigo y cebada: del 12% al 5%, reducción ya aplicada.
“Por primera vez en la historia nacional, el productor tiene un cronograma, sabe cuánto paga hoy y cuánto va a pagar mañana. Tiene por fin previsibilidad y, por sobre todas las cosas, más libertad y menos impuestos”, subrayó Milei al cerrar su discurso en Palermo.
Con este mensaje, el Gobierno buscó reforzar su alianza con el sector agropecuario, al que considera uno de los motores históricos de la economía argentina. La señal de continuidad política implícita en el cronograma hasta 2028 se suma a la estrategia oficial de instalar el debate sobre la reelección en un año atravesado por la discusión económica y la puja por la recuperación del poder adquisitivo.

