Cómo será la nueva reforma del Banco Central que impulsa Milei

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El presidente Javier Milei adelantó los principales lineamientos del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), con el que busca, según sus palabras, impedir que la política vuelva a “estafar a los argentinos” a través del financiamiento del déficit fiscal y la emisión monetaria.
En una entrevista radial reproducida por la agencia Noticias Argentinas, el jefe de Estado criticó con dureza las modificaciones introducidas durante los gobiernos kirchneristas, especialmente la carta orgánica impulsada por Mercedes Marcó del Pont, y también cuestionó la gestión de Alejandro Vanoli y Miguel Pesce al frente de la entidad. Sostuvo que el marco vigente dejó abierta la puerta a la utilización del Banco Central como herramienta para cubrir desequilibrios fiscales.
“La carta que hizo Marcó del Pont está mal técnicamente”, afirmó Milei, y graficó que la normativa actual parecería estar diseñada para que “usted pase por el Banco Central, levante la mano y le tiren con un fajo de dinero”. Para el Presidente, esa lógica derivó en décadas de alta inflación y pérdida del poder adquisitivo del peso.
Un solo objetivo: preservar el valor de la moneda
El primer punto de la reforma consiste en limitar la función del Banco Central a un único objetivo: preservar el valor de la moneda. Milei sostuvo que no se le puede exigir simultáneamente múltiples metas a la política monetaria –como crecimiento, empleo o tipo de cambio competitivo– sin generar inconsistencias y riesgos inflacionarios.
En ese marco, el proyecto eliminaría el esquema actual de “cinco objetivos” establecidos en la Carta Orgánica vigente. Para Milei, concentrar el mandato en la estabilidad de precios apunta a evitar la emisión discrecional de dinero para atender demandas coyunturales del Tesoro o de otros sectores.
Financiamiento al Tesoro, gobernanza y otras restricciones
Como segundo eje, el Presidente detalló que se plantea prohibir de manera “total y absoluta” el financiamiento al fisco, tanto directo como indirecto. Esto implica bloquear adelantos transitorios, transferencias de utilidades utilizadas como mecanismo de emisión encubierta y cualquier instrumento que permita monetizar el déficit.
Asimismo, Milei remarcó que, si se viola la independencia del BCRA, deberían afrontar consecuencias penales no solo los directores que convaliden ese accionar, sino también el Poder Ejecutivo y los legisladores que lo habiliten. “Que le expliquen a los argentinos que los quieren seguir estafando”, lanzó, al señalar que la modificación apunta a revertir lo que describe como “90 años de decadencia” económica.
Un tercer aspecto de la reforma es reforzar la gobernanza del Banco Central. El Gobierno pretende que el presidente y el directorio de la entidad no puedan ser removidos con facilidad por motivos políticos, para evitar presiones de gobiernos de turno. De este modo, se busca consolidar la autonomía del organismo frente a los ciclos electorales.
El cuarto punto se centra en limitar el reparto de utilidades del Banco Central, a fin de impedir que se utilicen ganancias contables o dividendos ficticios como vía para expandir la emisión monetaria. Finalmente, el quinto eje es la eliminación progresiva de las Letras Intransferibles del Tesoro en poder del BCRA, un proceso que, según señaló Milei, ya comenzó en las últimas semanas.
“La política no va a poder abusar más de esta herramienta que ha estafado a los argentinos”, sostuvo el Presidente al justificar la reforma del Banco Central.
El proyecto que el Ejecutivo enviará al Congreso abre ahora un nuevo capítulo de debate político y económico. Mientras el oficialismo reivindica la iniciativa como un paso clave para consolidar la estabilidad, la discusión legislativa pondrá a prueba hasta dónde está dispuesto el sistema político a restringir el uso del Banco Central para financiar al Estado.

