Crecimiento económico, inflación y el nuevo contrapunto de Milei

NewsITe
El presidente Javier Milei volvió a utilizar su cuenta de X para marcar diferencias con parte del establishment económico local e internacional. En un hilo publicado este domingo, el mandatario criticó con dureza a los economistas que sostienen que, para que la Argentina recupere el crecimiento, el Gobierno debería aceptar niveles más altos de inflación.
Según el jefe de Estado, esa mirada desconoce el daño que generan las subas de precios sobre el poder adquisitivo y sobre la vida cotidiana de millones de argentinos. Milei señaló que detrás de esas propuestas hay una subestimación del costo social de la inflación y cuestionó que se plantee como una herramienta válida de política económica.
El Presidente apuntó directamente contra quienes aún se apoyan en la llamada Curva de Phillips, teoría que en sus versiones más simples plantea un intercambio (trade-off) entre inflación y desempleo. “Puedo entender que alguien precario pueda seguir creyendo en la Curva de Phillips y que hay trade-off entre inflación y desempleo, aunque ya la teoría económica la haya sepultado en 1968 y terminado de rematar entre 1972 y 1973”, escribió, citando a Milton Friedman, Edmund Phelps y Robert Lucas Jr., referentes de la corriente monetarista y de las expectativas racionales.
En esa línea, Milei calificó como “un disparate tanto en lo teórico como en lo empírico” pasar de esa idea a suponer que existe una relación positiva entre inflación y crecimiento económico. Para el mandatario, la experiencia internacional y, en particular, la historia argentina, muestran que los procesos de alta inflación y de inestabilidad de precios derivan en caída de la inversión, pérdida de salarios reales y estancamiento productivo.
Crítica a modelos teóricos y referencia a la Argentina
El Presidente también se refirió al modelo del economista James Tobin, que describe escenarios donde la economía podría expandirse en contextos de mayor inflación. Milei ironizó sobre la aplicabilidad de esa visión a la realidad local: sostuvo que, si ese enfoque tuviera sentido, con los niveles de inflación acumulados en las últimas décadas la Argentina ya debería ser una potencia mundial.
El mensaje presidencial se inscribe en el marco del programa económico que la Casa Rosada defiende desde el inicio de la gestión, basado en el ajuste del gasto público, la búsqueda del equilibrio fiscal y una marcada contracción monetaria para intentar cortar de raíz la emisión. En ese esquema, la prioridad oficial es la desinflación, aun cuando distintos sectores advierten por el impacto recesivo de las medidas en la actividad, el empleo y el consumo.
- Milei ratificó que no está dispuesto a convalidar recetas que impliquen mayor inflación a cambio de un rebote más rápido del PBI.
- Remarcó que las decisiones de política económica deben evaluarse por su impacto concreto sobre la población, y no sólo por modelos o proyecciones teóricas.
“Muchas veces no se piensa seriamente lo que se dice y mucho menos se toma conciencia de lo que significa tomar decisiones que tienen impacto en millones de personas”, advirtió el Presidente en su publicación en X.
El cruce vuelve a poner en el centro del debate la tensión entre la velocidad de la recuperación económica y el objetivo de bajar la inflación de manera sostenida. Mientras el Gobierno insiste en que no resignará la meta de estabilidad de precios, voces críticas en el mundo empresario y académico reclaman políticas más expansivas para atenuar la caída de la actividad. El intercambio promete seguir marcando la agenda económica en los próximos meses.

