Milei habló de Gallo y minimizó el rol de la AFA en su regreso

NewsITe
El presidente Javier Milei se refirió a la liberación del gendarme Nahuel Gallo, ocurrido luego de semanas de tensión e incertidumbre, y si bien celebró su regreso al país, le quitó relevancia a la intervención de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y de su titular, Claudio “Chiqui” Tapia, quien facilitó un avión para el retorno del efectivo de la Gendarmería Nacional.
Durante su exposición en cadena nacional por la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, un discurso que se extendió por más de dos horas, el mandatario evitó mencionar el caso de Gallo, que había generado fuerte impacto social y preocupación en las fuerzas de seguridad. El tema recién fue abordado más tarde, en una entrevista brindada al canal LN+, donde Milei fue consultado por el operativo que permitió que Gallo volviera a la Argentina.
“Lo voy a poner en negro sobre blanco: era una tragedia que estuviera secuestrado. Ahora, si vuelve por el motivo que sea, ya sea gracias a la gestión de Estados Unidos e Italia o por el vehículo que haya puesto a disposición otra persona o lo que fuera, bienvenido”, sostuvo el jefe de Estado, al ser preguntado por el rol de la AFA y de Tapia en el traslado.
En esa línea, Milei remarcó que para él lo verdaderamente central es que el gendarme ya se encuentra fuera de peligro y reunido con sus seres queridos. “Lo que me importa es que Nahuel Gallo esté de vuelta con nosotros, lo demás son cuestiones de vigesimoquinto orden”, afirmó, al minimizar los aspectos logísticos y las gestiones particulares que se articularon para concretar el retorno.
Cruce indirecto con Tapia y la AFA
Consultado de forma puntual por la actuación de Claudio “Chiqui” Tapia y de la AFA, Milei adoptó un tono crítico y deslizó una fuerte definición política: “Con cada cosa que hacen se ensucian más”, lanzó, dejando en claro la tensión existente entre el Gobierno nacional y la conducción del fútbol argentino.
La participación de la AFA, que puso a disposición una aeronave para el traslado de Gallo, había sido destacada desde distintos sectores políticos y deportivos. Sin embargo, el Presidente buscó despegarse de cualquier tipo de agradecimiento público hacia Tapia, a quien ya había cuestionado en otras oportunidades, en medio de las disputas por el manejo del negocio del fútbol y la posible apertura del mercado de las sociedades anónimas deportivas.
El caso Gallo se convirtió así en un nuevo capítulo del enfrentamiento entre la Casa Rosada y la AFA. Mientras el Gobierno procura capitalizar la noticia de la liberación del gendarme y subrayar el rol de gestiones internacionales, especialmente de Estados Unidos e Italia, la dirigencia del fútbol aparece en el centro de la escena por haber facilitado el vuelo de regreso, aunque sin recibir reconocimiento por parte del oficialismo.
“Lo que me importa es que Nahuel Gallo esté de vuelta con nosotros, lo demás son cuestiones de vigesimoquinto orden”, sostuvo Milei al restar importancia a la intervención de la AFA y de Claudio Tapia.
Con la llegada de Gallo al país y el alivio para su entorno, el foco político se desplaza ahora hacia el impacto que este episodio tendrá en la relación, ya tirante, entre el Gobierno nacional y la conducción del fútbol argentino, en un contexto en el que también se discuten reformas estructurales y cambios regulatorios que podrían alterar de manera profunda el mapa del deporte más popular del país.

