“Bajé veintipico a fuerza de dieta y gimnasio. Déficit calórico”, expresó el conductor de Olga, quien también desmintió las versiones que lo vinculaban con el uso de Ozempic. Según explicó, prefirió modificar sus hábitos alimenticios y mantener una rutina de actividad física.

La rutina que sigue Migue Granados
El humorista detalló que actualmente entrena cuatro veces por semana, principalmente con ejercicios de fuerza, y complementa su actividad con caminatas en cinta inclinada. Además, señaló que su objetivo ya no consiste en seguir perdiendo peso, sino en aumentar su masa muscular.
“Ya no estoy bajando. Estoy tratando de subir músculo”, afirmó Granados, quien anticipó que pretende intensificar sus entrenamientos durante el verano.
Sin embargo, el cambio físico no eliminó algunas inseguridades que arrastra desde hace años. El conductor reconoció que todavía siente incomodidad al mostrarse sin remera en público, incluso después de haber adelgazado.
“Soy un gordo acomplejado de toda la vida. Aunque esté flaco, no me voy a quedar en cuero”, confesó durante la charla. También recordó una experiencia incómoda en una pileta, cuando una persona se acercó a pedirle una fotografía mientras estaba sin remera.
De esta manera, Granados dejó en claro que, aunque logró transformar su cuerpo mediante cambios en su alimentación y actividad física, todavía convive con inseguridades relacionadas con su imagen.

