Tensiones crecientes en el corazón del Gobierno de Milei

En medio del llamado “efecto Adorni” y del respaldo público que el presidente Javier Milei y su entorno le reiteran al jefe de Gabinete, la interna dentro del Gobierno nacional gana volumen y se despliega a la vista de todos. Las diferencias entre los distintos polos de poder libertarios se expresan tanto en la Casa Rosada como en el Congreso y en el ámbito judicial.
Por un lado se ubica el tándem que encabeza Karina Milei junto a Martín y Eduardo “Lule” Menem; por el otro, el asesor presidencial Santiago Caputo y su círculo más cercano. Ambos espacios avanzan sin coordinación plena, en un contexto marcado por las causas judiciales que rodean a Manuel Adorni y por el escándalo del video filmado en la pista de aterrizaje de San Fernando.
Aquel registro, en el que se ve a Adorni junto a su amigo Marcelo Grandio caminando en la pista de un aeropuerto, reavivó sospechas cruzadas. Desde sectores del karinismo se interpretó inicialmente que la filtración pudo haber sido una “venganza” atribuida al entorno de Caputo, luego de que perdiera influencia en el Ministerio de Justicia con la salida de Sebastián Amerio y la llegada de Juan Bautista Mahiques.
Sin embargo, fuentes libertarias cercanas al oficialismo desmintieron esa versión y ubicaron el origen del video en la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), dependiente del Ministerio de Seguridad. Esa hipótesis volvió a instalar la discusión sobre el peso de la vieja estructura kirchnerista en organismos sensibles del Estado, incluso después de la gestión de Patricia Bullrich al frente de esa cartera.
El rol de Karina Milei, los Menem y Santiago Caputo
Pese al cimbronazo político y mediático, todos los sectores confluieron en una decisión clave: sostener a Adorni. Karina Milei lo considera un funcionario de absoluta confianza y uno de los más leales al proyecto libertario, mientras que Caputo reconoce su utilidad política y lo muestra activo en diversos ámbitos de gestión.
En la Casa Rosada se comenta que Adorni actuó como un dique de contención frente a las aspiraciones de los Menem, que habrían buscado ganar lugares de poder dentro de la Jefatura de Gabinete. El funcionario, según se relata en los pasillos oficiales, frenó esas pretensiones de manera “amable”, lo que reforzó su perfil como pieza clave en el delicado equilibrio interno del Gobierno.
A la vez, cerca de Caputo se desliza la preocupación de que, si Adorni llegara a dejar su cargo por el avance de las causas o por desgaste político, algún dirigente del clan Menem pudiera desembarcar en la jefatura de ministros. Ese eventual reemplazo alteraría por completo el mapa de poder dentro del gabinete libertario.
Diferencias en la Justicia y el Congreso
La puja interna no se limita a la Casa Rosada. Referentes de La Libertad Avanza señalan que también hay tensiones alrededor de los pliegos de jueces y fiscales impulsados por Mahiques para cubrir vacantes en juzgados federales. Caputo y su entorno no coinciden plenamente con la nómina presentada, lo que agrega un frente de fricción en la relación entre el Ministerio de Justicia y el círculo presidencial.
- Divergencias por la nómina de jueces y fiscales propuesta por Mahiques.
- Disputas estratégicas sobre el rol del Congreso y el uso de fallos judiciales.
En el Congreso, la reciente discusión sobre la ley de Financiamiento Universitario funcionó como otro escenario donde afloraron diferencias de método y de estrategia. Mientras algunos sectores del oficialismo, alineados con Karina Milei, habrían apostado a obtener un fallo favorable de la Justicia para evitar un acuerdo legislativo amplio, otros impulsaban la negociación parlamentaria como vía principal.
“Cómo continuarán conviviendo las distintas partes en este contexto constituye uno de los principales interrogantes en la administración libertaria”, reconocen en ámbitos oficiales.
Finalmente, la decisión de la Cámara Contencioso Administrativo Federal de no habilitar el camino que pretendían algunos sectores del Gobierno obligó a reordenar la discusión sobre el financiamiento universitario. El episodio, lejos de cerrar la grieta interna, dejó expuestas las tensiones entre la lógica del acuerdo político y la búsqueda de atajos judiciales.
En este escenario, el futuro de Adorni y la convivencia entre el círculo de Karina Milei, los Menem y Santiago Caputo se transforman en una variable clave para entender el rumbo del Gobierno. La pregunta sobre cómo se reacomodarán las fuerzas internas sigue abierta y promete nuevos capítulos en la vida política de la gestión libertaria.

