Messi revivió la ilusión: el día en que los nicoleños coparon el Santuario para esperarlo

En marzo de 2023, un mensaje viral y una “camioneta sospechosa” bastó para que en cuestión de minutos cientos de nicoleños llegaran hasta el Santuario de la Virgen del Rosario confiando en la llegada del astro, algo que en 2017 había prometido si Argentina era campeón del mundo. Ayer, Leo volvió a hablar de aquella promesa “pendiente”.

En la previa de la Copa América, que comenzará el jueves 20 en Estados Unidos, Lionel Messi brindó una extensa entrevista con el canal ESPN, en la cual le recordaron aquella promesa hecha en noviembre de 2017: “Si salimos campeones del mundo, voy caminando a San Nicolás”, había dicho en su momento, antes del mundial de Rusia.

El mal desempeño del equipo en aquel campeonato dio por tierra la idea de la peregrinación. Pero el campeonato del mundo llegó en Qatar, “en el momento justo” según el propio Leo, quien en la entrevista realizada este miércoles con el periodista Martín Arévalo (el mismo que le hizo aquella nota en 2017) puso el tema nuevamente como “pendiente”. “Es difícil, pero la vamos a tener que cumplir. Las promesas se cumplen”, aseguró.

¡Vino Messi!

Y claro que es una promesa difícil de cumplir. Alcanza con recordar lo que pasó el martes 21 de marzo de 2023, cuando Argentina se preparaba para festejar el título del mundo con un amistoso en el Monumental ante Panamá.

“¡Messi está en San Nicolás! Vino al Santuario, como prometió”. En cuestión de minutos, el rumor estaba en boca de todos. La foto de una camioneta polarizada estacionada en el playón del Santuario parecía ser contundente. Hasta que una familia se subió a ella y se marchó del lugar. Pero esa bola de nieve de (des)información al instante ya no podía detenerse. Pasaron las horas y le gente seguía llegando. “Vino con Antonella y se fue rápido”, aseguraban algunos.

En los momentos de mayor efusividad, hasta se cantó el “muchaaaaachoooos” dentro de la basílica, pese a los reiterados intentos del diácono Nicolás Martínez de llamar al orden y al respeto. “No olvidemos que estamos en un lugar sagrado”, señaló una y otra vez desde el altar, que en un momento se vio invadido por el público en medio de algunas corridas que se generaron cerca de la escalera que sube al camarín de la Virgen.

La gente “elegía creer”. Hasta que la imagen de Leo entrenando en Ezeiza dio por tierra cualquier ilusión. El Santuario fue de a poco retomando su paz habitual. En las redes, San Nicolás se transformó en tendencia por la gran visita que no fue.

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