Merz acusa a AfD de impulsar una “limpieza étnica”

Alemana en tensión por el avance de la extrema derecha

El canciller alemán Friedrich Merz durante un debate en el Bundestag

NewsITe

El jefe del Gobierno alemán, Friedrich Merz, protagonizó una encendida intervención en el Bundestag al acusar al partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) de promover, bajo el concepto de “remigración”, una verdadera “limpieza étnica” en función del origen y del color de piel de las personas migrantes.

El cruce se produjo tras el reciente avance electoral de AfD en una elección regional, donde la fuerza ultraderechista quedó en posición de disputar su primer gobierno de un land. En ese marco, dirigentes del partido insisten con una política de “remigración y deportación” de migrantes irregulares, lo que encendió alarmas en buena parte del arco político alemán y europeo.

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Merz advirtió que una expulsión masiva de trabajadores extranjeros tendría consecuencias inmediatas sobre la economía alemana. Según planteó, numerosos sectores clave —entre ellos la artesanía, los servicios de cuidados, los centros de atención a personas mayores y los restaurantes— dependen fuertemente de la mano de obra migrante, que sostiene buena parte del funcionamiento cotidiano.

Debate por criminalidad e inmigración

Antes del discurso de Merz habló la copresidenta nacional de AfD, Alice Weidel, quien vinculó la llamada “inmigración masiva” con un supuesto incremento de la criminalidad, en especial de los delitos sexuales y de los hechos de violencia extrema.

Las estadísticas oficiales en Alemania sí registran una sobrerrepresentación de extranjeros en determinados tipos de delitos. Sin embargo, investigadores y especialistas subrayan que esos datos, por sí solos, no alcanzan para probar una relación de causalidad directa entre inmigración y criminalidad, ya que intervienen múltiples factores socioeconómicos y de integración.

En cuanto al reciente resultado electoral en Sajonia-Anhalt, Merz buscó relativizar el impacto del triunfo de la extrema derecha. Sostuvo que AfD no logró su “verdadero objetivo” de alcanzar la mayoría absoluta de los escaños y recordó que el 56% del electorado de ese estado federal optó por otras fuerzas políticas.

Presión sobre Ucrania y el rol de la industria de defensa

En paralelo a la discusión interna por la extrema derecha, el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, envió un mensaje directo al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. En una entrevista con el diario Bild, reclamó que Kiev tenga más en cuenta los intereses de Alemania y, en particular, los de la industria de defensa germana, en el marco del apoyo militar y financiero que Berlín brinda a Ucrania frente a la invasión rusa.

“Somos ya el principal apoyo de Ucrania en términos de asistencia financiera y militar. Y, naturalmente, debe ocurrir que la industria de defensa alemana se beneficie de ello”, señaló Wadephul, al explicar también que debe rendir cuentas ante los contribuyentes alemanes sobre el destino de los fondos y los contratos de armamento.

Repatriación de ucranianos en edad militar

Otro de los puntos sensibles planteados por el canciller fue la posibilidad de colaborar con Ucrania para identificar y repatriar a hombres ucranianos en edad militar que residen en Alemania. Wadephul indicó que el Estado alemán dispone de datos sobre quiénes están registrados, quiénes reciben prestaciones sociales y qué tipo de estatus de residencia poseen.

En base a esa información, según explicó, estos ciudadanos podrían ser notificados por el Gobierno ucraniano para cumplir con eventuales llamados al servicio militar. El planteo abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Berlín y Kiev, cruzada por la ayuda bélica, las demandas de mayor apoyo y las tensiones internas en Alemania sobre el impacto social y económico de la guerra.

Las declaraciones de Merz y Wadephul evidencian el delicado equilibrio que enfrenta Alemania: contener el ascenso de la extrema derecha, sostener su rol como aliado central de Ucrania y, al mismo tiempo, responder a las preocupaciones de su propio electorado.

En medio de ese escenario, el debate sobre migración, seguridad y política exterior se consolida como uno de los ejes centrales de la agenda alemana y europea para los próximos meses.

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