Las bolsas reaccionan con optimismo al nuevo escenario político en EE.UU.

NewsITe
Buenos Aires, 4 de noviembre (NA) – Los mercados internacionales iniciaron la jornada en terreno positivo tras la derrota electoral de Donald Trump en los Estados Unidos. El resultado abrió una etapa de expectativa entre los inversores, que trasladaron su optimismo tanto a las bolsas europeas y asiáticas como a los activos estadounidenses negociados en el premarket.
En Europa se observa una tendencia claramente alcista. El FTSE 100 de Londres gana 1,24%, el CAC 40 de París avanza 1,54% y el DAX de Fráncfort sube 1,36%. En el sur del continente, el IBEX 35 de Madrid trepa 2,92%, mientras que la Bolsa de Milán se mueve con una mejora del 2,32%. Este comportamiento refleja la lectura de que la nueva administración en Washington podría impulsar políticas más previsibles para el comercio y las inversiones globales.
En Asia el panorama es similar: el índice Shanghai Composite suma 2,16%, Hong Kong avanza 1,67% y el Kospi de Seúl se mueve con una suba del 0,62%. La reacción positiva en ambos hemisferios marca un contraste con la volatilidad que caracterizó a las ruedas previas a la elección, cuando predominaban las dudas sobre el rumbo económico y geopolítico de la potencia norteamericana.
En el mercado estadounidense, las operaciones previas a la apertura formal muestran también precios en alza para los principales índices y para las compañías tecnológicas de mayor peso. Paralelamente, los bonos del Tesoro registran un repunte, impulsados por la expectativa de que el nuevo ciclo político apunte a una reducción del gasto público y a una moderación del déficit fiscal.
Impacto en bonos, tasas y petróleo
La rentabilidad de los bonos del Tesoro a diez años perforó el umbral del 5% y se ubica en torno al 4,92%. Esta baja en la tasa de referencia es seguida de cerca por la Argentina, ya que un rendimiento más moderado de los títulos estadounidenses tiende a aliviar la presión sobre el riesgo país y mejora, en el margen, el acceso del país a los mercados de deuda.
Sin embargo, el clima de optimismo financiero convive con ciertas preocupaciones. Operadores internacionales señalan que los inversores ya especulan con la posibilidad de una regulación más estricta sobre la inteligencia artificial, lo que podría ralentizar el crecimiento de algunos sectores tecnológicos y, por extensión, de la economía mundial.
En paralelo, el precio del petróleo se mueve en sentido contrario a las bolsas. El barril cae hasta la zona de los US$102, con una clara tendencia bajista. La corrección está vinculada a la percepción de que podrían acelerarse gestiones diplomáticas para intentar poner fin a la guerra en Medio Oriente, lo que reduciría el riesgo de interrupciones en el suministro de crudo.
Lo que miran los inversores argentinos
Para la Argentina, el combo de bolsas en alza, tasas de los bonos del Tesoro por debajo del 5% y petróleo en retroceso configura un escenario algo más benigno que el de las últimas semanas. Un menor costo del dinero en Estados Unidos reduce la presión sobre las monedas emergentes y puede aportar algo de aire al mercado local de deuda. A la vez, un crudo más barato ayuda a moderar la factura energética, un factor clave en el frente externo.
- Subas generalizadas en Europa y Asia tras el cambio de signo político en Washington.
- Bonos del Tesoro norteamericano con rendimiento en torno al 4,92% anual.
- El petróleo desciende hacia los US$102 por barril con perspectiva bajista.
- Crece la especulación sobre regulaciones a la inteligencia artificial.
Analistas consultados señalan que el nuevo escenario en Estados Unidos podría traducirse en menores niveles de volatilidad global, aunque advierten que todavía resta conocer la orientación concreta de la política económica y regulatoria de la futura administración.
En este contexto, la atención de los mercados se concentrará en los próximos anuncios de la Reserva Federal y en las definiciones del próximo gobierno estadounidense. El comportamiento de las tasas, la reacción del dólar y la evolución de los conflictos geopolíticos serán determinantes para saber si el rebote actual se consolida en una tendencia o queda limitado a un alivio de corto plazo.

