Mayra Mendoza cuestiona la falta de fondos nacionales

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La diputada bonaerense e intendenta en uso de licencia de Quilmes, Mayra Mendoza, advirtió por un escenario de “abandono” de la obra pública provincial y municipal por parte del Gobierno nacional, y reclamó avanzar con nuevas fuentes de financiamiento externo para no frenar proyectos clave en el conurbano bonaerense.
En declaraciones radiales posteriores a su participación en el Foro Urbano Mundial de Bakú, principal encuentro global sobre urbanización y ciudades organizado por ONU-Hábitat y el gobierno de Azerbaiyán, Mendoza apuntó directamente contra la administración de Javier Milei. Según la legisladora, los recursos que ingresan al país desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismos multilaterales “no se traducen en obra pública ni en mejoras concretas para las comunidades”.
La dirigente del kirchnerismo destacó el impacto que tienen las obras de infraestructura en términos de empleo, desarrollo local y prevención de inundaciones, y mencionó en particular los trabajos de canalización de los arroyos San Francisco y Las Piedras, que atraviesan zonas densamente pobladas del sur del conurbano. “Son proyectos que mejoran la calidad de vida de cientos de miles de vecinos y que hoy están en riesgo por la falta de decisión política y de fondos nacionales”, señaló.
En este contexto, Mendoza sostuvo que la provincia de Buenos Aires y los municipios se ven obligados a buscar líneas de crédito y financiamiento internacional para sostener el ritmo de obras. Planteó que, mientras el Gobierno nacional prioriza el ajuste fiscal, se profundizan problemas estructurales como el déficit de infraestructura hídrica, el deterioro urbano y la falta de servicios básicos adecuados en barrios vulnerables.
Críticas a la política económica y la deuda externa
La diputada provincial también cuestionó el peso de la deuda externa sobre la economía argentina. Afirmó que “la Argentina tiene hipotecado su futuro con una deuda que no deja ningún beneficio para el país”, al considerar que los compromisos asumidos se orientan a sostener la estabilidad financiera y no a financiar obras o programas de desarrollo.
En sus declaraciones, Mendoza vinculó la situación de la obra pública con la política económica del Gobierno de Javier Milei, a la que definió como “orientada al ajuste y al recorte de derechos”. Advirtió que la paralización o ralentización de proyectos de infraestructura impacta de manera directa en el empleo en el sector de la construcción y en las pymes proveedoras de insumos y servicios.
- Obras de canalización de arroyos clave para prevenir inundaciones.
- Reclamo por mayor participación de la Nación en el financiamiento.
- Críticas al uso de fondos de organismos internacionales.
- Preocupación por el impacto social y laboral del freno en la obra pública.
“Desde el exterior llegan fondos del FMI y otros organismos, pero no se traducen en obra pública”, remarcó Mendoza, al cuestionar la orientación de la política económica nacional.
La discusión por la obra pública se enmarca en un clima de tensión creciente entre intendentes, gobiernos provinciales y la Casa Rosada por la distribución de recursos y la definición de prioridades de inversión. En los próximos meses, se espera que el debate sobre el financiamiento de la infraestructura y el rol del Estado en el desarrollo urbano gane presencia en la agenda política y legislativa.

