El diputado presentó un proyecto para gravar la fuga de capitales y destinar la recaudación a salud, educación y seguridad social. Aseguró que entre abril y agosto se fugaron 18 mil millones de dólares.

El diputado nacional Máximo Kirchner presentó un proyecto de ley que propone aplicar un impuesto de entre el 3 y el 3,5% a las transferencias de grandes sumas de dólares al exterior. El objetivo, según explicó, es “frenar la fuga” de capitales que se intensificó en los últimos meses.
“Tenemos que empezar a idear la salida porque tengo la plena convicción de que vamos a lograr recuperar nuestro país”, señaló Kirchner al fundamentar su propuesta, que busca penalizar el envío de divisas al extranjero mediante un tributo especial.
El legislador advirtió que “entre abril y agosto de este año se fugaron 18 mil millones de dólares” y consideró que es necesario “ponerle freno a este comportamiento que perjudica a los argentinos”.
Un impuesto con destino social y federal
El proyecto, denominado Impuesto a las Grandes Transferencias Internacionales de Capital (IGTIC), fue presentado como “una herramienta de soberanía económica y justicia fiscal”. Según el documento difundido por su oficina de prensa, el impuesto gravará la salida de capitales por los canales cambiario, bursátil o digital.
La iniciativa apunta a aprovechar una parte mínima de los flujos que, según Kirchner, “hasta hoy se iban sin dejar nada”. El texto aclara que el tributo “no castiga al que invierte ni al que importa”, sino que “corrige la desigualdad estructural de quienes se llevan la riqueza sin dejar valor”.
Los fondos recaudados se destinarán a hospitales, universidades, jubilaciones y obras públicas. En detalle, el proyecto prevé asignaciones específicas al Hospital Garrahan y hospitales SAMIC, universidades públicas, ANSES, PAMI y gobiernos provinciales y municipales. Además, cada jurisdicción podrá usar un porcentaje de esos recursos para recomposición salarial del personal de salud y educación pública.
Kirchner aclaró que el impuesto recaerá “principalmente sobre empresas”, aunque “también podrá suceder sobre personas físicas”. Justificó su iniciativa con cálculos fiscales: “Entre abril y agosto de este año se fugaron 18 mil millones de dólares solo por MUC. Si aplicás un 3 o 3,5%, estás hablando de 540 millones de dólares que podrían ir a seguridad social, salud o las provincias, muchas de las cuales están en un momento complejo”.
El diputado, autor del impuesto extraordinario a las grandes fortunas durante la pandemia, señaló que el nuevo tributo buscará crear “las mayorías necesarias para poder frenar este tipo de maniobras” y funcionar como “una suerte de tax exit cuando los capitales salen del país”.
Crítica a la política económica del Gobierno
Kirchner contrastó la salida de divisas con los recortes aplicados por el Gobierno nacional. “La fuga acelerada y desregulación total que se acelera en la Argentina de Milei y Caputo amenaza la estabilidad económica y la soberanía financiera del país”, sostuvo.
Además, advirtió que la Argentina se convirtió en 2024 en el país con mayor uso de criptoactivos de América Latina, con un volumen de operaciones estimado en 91.100 millones de dólares, en su mayoría fuera del control estatal.
El proyecto será debatido en el Congreso en las próximas semanas y apunta a instalar nuevamente la discusión sobre el control de divisas y la redistribución de los recursos en un contexto económico marcado por la fuga de capitales y la caída del gasto público.

