Salas abrió la puerta de salida con fuertes críticas a River

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El delantero Maximiliano Salas dejó de ser jugador de River y ya se sumó a Independiente Rivadavia de Mendoza, en una salida marcada por el malestar del futbolista por el trato recibido en el club de Núñez. El pase se concretó por una cifra que aún no fue oficializada, pero el atacante no ocultó su bronca por cómo se dio su alejamiento.
Según pudo saber Noticias Argentinas, Salas formó parte del grupo de jugadores marginados del plantel profesional, que se entrenaba en el predio Cantilo, apartado del resto. El delantero aseguró que no sabe quién tomó la decisión de separarlos y apuntó especialmente a la falta de explicaciones del entrenador Eduardo Coudet.
“Hay formas de tratar a un jugador y esta no está bien”, sostuvo el ex Racing, que fue contundente al afirmar que en los últimos dos meses “no se sintió jugador”. Aunque destacó que el grupo entrenaba todos los días, con un preparador físico asignado, remarcó que no es lo mismo trabajar lejos del plantel principal y definió la medida como “extra futbolística”.
Bronca por el final y silencio dirigencial
Salas reveló que el director deportivo Pablo Longoria se comunicó por teléfono para pedirles que no se presentaran a entrenar con el resto del plantel, pero lamentó que ni él ni Coudet profundizaran en los motivos. Esa ausencia de respuestas alimentó su malestar: “Estoy muy enojado, no merecía que terminara así”, expresó.
En ese grupo de relegados, contó, todavía permanece el defensor Germán Pezzella, campeón del mundo en Qatar 2022, junto a otros futbolistas. El delantero describió el ambiente como de “buena onda” entre ellos, aunque reconoció que “no está bueno estar encerrado” en el container que hacía de vestuario para los apartados del plantel profesional.
Su paso por River y la búsqueda de revancha
Al repasar su breve ciclo en River, Salas recordó que apenas jugó un partido en su posición preferida, como extremo por izquierda. Señaló que sintió el impacto del cambio de esquema respecto de lo que venía haciendo en Racing y se definió como un futbolista físico: “Lo mío es correr a los centrales, no te voy a jugar bonito con la pelota”, remarcó.
También mencionó que tuvo un muy buen arranque en el club de Núñez, que se cortó por un esguince de rodilla. Estuvo un mes parado y al regresar, confesó, volvió con cierto miedo, lo que complicó su rendimiento. Más allá de las dificultades, subrayó que el equipo logró llegar a la final del Torneo Apertura 2026, por lo que no considera que haya sido un mal año en lo colectivo.
Nuevo desafío en Independiente Rivadavia
Ya instalado en Mendoza para realizar la revisión médica y firmar su contrato, Salas se mostró ilusionado con Independiente Rivadavia, que viene de clasificarse a los octavos de final de la Copa Libertadores 2026. Valoró al club mendocino como “lindo y ordenado” y destacó que el entrenador Alfredo Berti le prometió utilizarlo en un puesto en el que se sienta cómodo.
- Independiente Rivadavia jugará los octavos de final de la Copa Libertadores 2026.
- Será el cuarto club de Salas en el fútbol argentino, tras sus pasos por Racing y River, entre otros.
- El delantero busca continuidad y un rol protagónico en el ataque mendocino.
“Vengo a jugar y mostrar la clase de jugador que soy. Quiero volver a sentir el cariño de la gente”, afirmó Maximiliano Salas sobre su llegada a Independiente Rivadavia.
Pese al enojo por su salida de River, Salas aclaró que no le gritaría un eventual gol al club de Núñez “por respeto a la gente”. Ahora, con nuevo horizonte en Mendoza y la chance de competir en la máxima cita continental, el atacante intentará dejar atrás el mal trago y recuperar su mejor versión futbolística.

