La medida, confirmada por fuentes oficiales, se da en un contexto de mayores controles sanitarios por parte del gigante asiático. Desde la empresa aseguran que se trata de una suspensión temporal, mientras gestionan su levantamiento. El antecedente reciente de suspensiones laborales en la planta suma tensión al escenario.

China suspendió las exportaciones de carne vacuna provenientes del frigorífico ArreBeef SA, con planta en Pérez Millán, tras detectar residuos de cloranfenicol en uno de sus envíos. La decisión fue incorporada en los registros oficiales del sistema sanitario chino, donde el establecimiento figura con estatus de “importación suspendida”.
La medida fue confirmada por fuentes oficiales argentinas y generó preocupación en el sector exportador, dado que el mercado chino es el principal destino de la carne nacional. Según reconstruyó el diario La Nación, la detección del antibiótico —de amplio espectro y también utilizado en medicina humana— motivó la intervención de la Administración General de Aduanas de China (GACC), que endureció los controles ante incumplimientos sanitarios.
En este contexto, el freno a ArreBeef se inscribe en una política más estricta del gigante asiático sobre los productos importados, en un escenario de creciente exigencia en materia de seguridad alimentaria. En el sector advierten que China busca reforzar sus controles internos y responder a la presión de sus propios productores.
Controles más estrictos y gestiones en marcha
Desde el entorno de la empresa señalaron, a La Nación, que la primera notificación llegó a través de sus importadores y que luego se formalizó el aviso por parte de las autoridades sanitarias. En paralelo, indicaron que ya se iniciaron gestiones conjuntas entre organismos argentinos y chinos para revertir la situación.
“Estamos trabajando con China. Está el Senasa trabajando; esperemos que sea algo temporal”, señalaron fuentes cercanas a la firma en declaraciones consignadas por La Nación.
A nivel operativo, la compañía informó que la operatoria comercial continúa sin interrupciones en los embarques ya realizados. Según explicaron, los contenedores que se encuentran en tránsito no serán rechazados y los compromisos comerciales se mantendrán. “En ningún caso se rechaza lo que está en altamar”, indicaron.
Además, desde la empresa relativizaron el impacto económico inmediato y consideraron que la suspensión tendrá carácter transitorio. “No va a afectar, esto es temporal y se va a restablecer. No tenemos ninguna duda de que esto se va a cobrar rápido”, afirmaron en relación con la mercadería ya despachada.
En el sector exportador, sin embargo, señalan que el eje del conflicto está vinculado al cumplimiento estricto de los períodos de carencia de los productos veterinarios y anticipan un escenario de mayores exigencias para los envíos.
En ese marco, en los registros del organismo sanitario chino también figuran otras plantas argentinas con restricciones vigentes, lo que refuerza la lectura de un endurecimiento en las condiciones de ingreso para la carne importada.
Antecedentes recientes: suspensiones laborales en la planta
La situación se produce en un contexto complejo para la empresa, que días atrás había quedado en el centro de la escena por la suspensión de alrededor de 400 trabajadores vinculados a su planta en Pérez Millán.
Tal como informó este medio la semana pasada, se trató principalmente de operarios tercerizados contratados a través de agencias laborales, quienes quedaron sin actividad ante la baja en el nivel de faena. Según lo relatado por los propios trabajadores, estas interrupciones suelen repetirse cuando disminuye la producción y, en muchos casos, implican períodos sin ingresos.
Desde la empresa explicaron en ese momento que no se trató de despidos, sino de una modalidad habitual dentro del esquema de contratación temporal. “No despedimos a nadie. Siempre trabajamos con empleados temporales”, señalaron, y agregaron que la reincorporación se realizará de manera gradual.
Asimismo, sostuvieron que este sistema les permite ajustar la dotación de personal en función del volumen de producción, especialmente en un contexto marcado por la menor disponibilidad de hacienda y condiciones económicas adversas para el sector.
En ese marco, la suspensión de exportaciones hacia China agrega un nuevo factor de incertidumbre para la actividad del frigorífico, que ahora enfrenta un doble frente: las restricciones externas en su principal mercado y las dificultades internas vinculadas a la dinámica productiva y laboral.

