Créditos en dólares: Marx pidió prudencia y advirtió sobre el equilibrio cambiario

Marx advirtió por el riesgo de endeudarse en dólares

Daniel Marx analizó el impacto de los créditos en dólares y el tipo de cambio en Argentina

El economista y presidente de Edenor, Daniel Marx, alertó sobre los riesgos de avanzar en la concesión de créditos en dólares en Argentina en un contexto de apreciación cambiaria y fuerte debate sobre el nivel del tipo de cambio. Señaló que la mayoría de los ingresos de la población no están denominados en moneda extranjera, por lo que recomendó extrema prudencia a la hora de promover este tipo de financiamiento.

“Las personas en Argentina no tienen atado sus ingresos al dólar”, recordó Marx, al analizar la posibilidad de que el sistema financiero impulse de manera más decidida préstamos en divisas. En ese marco, subrayó el rol del Banco Central como prestamista de última instancia y regulador del uso prudencial de los depósitos, al tiempo que insistió en la necesidad de preservar la estabilidad del sistema frente a eventuales cambios bruscos en el tipo de cambio.

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El ex negociador de la deuda explicó que el mercado cambiario atraviesa actualmente una fase en la que prevalece la venta de dólares por sobre la compra, impulsada por una mayor liquidación de exportaciones, una demanda contenida de importaciones y una marcada caída en la dolarización de portafolios, muy intensa durante el año pasado. Ese escenario, apuntó, refuerza la percepción de un tipo de cambio que luce apreciado frente a otras monedas.

El desafío de encontrar un tipo de cambio de equilibrio

Marx advirtió sobre la “tentación” de las autoridades económicas de intentar atrasar el dólar para contener la inflación, una estrategia que, si bien puede ofrecer alivio de corto plazo en materia de precios, tiende a profundizar los desequilibrios de mediano plazo. “Si se pisa el dólar y se tiene éxito, se exacerba la entrada de divisas, pero luego se puede exacerbar la salida”, señaló.

En ese contexto, remarcó que el proceso de “descubrir” el tipo de cambio de equilibrio es complejo y que no se trata solo de establecer un nivel nominal, sino de entender cómo debe funcionar el mercado. Evitó pronunciarse sobre si el dólar está “caro” o “barato”, pero sostuvo que la Argentina ha apreciado su moneda más que otros países comparables, lo que suma presión sobre la competitividad externa.

Respecto del frente externo, el economista consideró que en el corto plazo no se vislumbra una holgura significativa en la oferta de divisas y advirtió sobre la fuerte dependencia de fuentes extraordinarias de financiamiento. A su criterio, demostrar capacidad de generar recursos propios y reducir la necesidad de ayudas excepcionales sería clave para un eventual retorno, aunque limitado, a los mercados internacionales de crédito.

Impacto en la economía real, energía y perspectivas

Al evaluar la economía real, Marx sostuvo que la Argentina busca ganar competitividad, pero enfrenta una competencia internacional marcada por proveedores de gran escala y fuertemente subsidiados. Eso, advirtió, plantea un “riesgo social” en un país cuya estructura productiva y laboral se formó bajo otras reglas de juego y requiere un proceso de adaptación gradual, que definió como una “cirugía fina” en materia de política económica.

También señaló que el modo en que se gestione la transición tendrá un impacto directo en la actividad y en las oportunidades para el sector privado. Según su diagnóstico, muchos empresarios locales detectaron ventanas de oportunidad y hoy cuentan con un músculo financiero más robusto que en otras etapas, lo que podría favorecer nuevas inversiones si se consolida un marco macroeconómico más previsible.

En materia energética, Marx destacó que se registró una recuperación que permitió financiar ciertos planes de inversión, aunque aclaró que la normalización del mercado eléctrico aún está incompleta y persisten cuellos de botella, especialmente en el transporte de la energía. De cara a los próximos meses, dijo confiar en la continuidad de la tendencia desinflacionaria, aunque advirtió que reducir la inflación desde los niveles actuales será un proceso ni fácil ni inmediato. Proyectó, además, que la actividad económica mostrará crecimiento, pero con un desempeño muy dispar entre sectores, donde la gestión y las decisiones microeconómicas cobrarán un rol determinante.

“El proceso de descubrir cuál es el tipo de cambio de equilibrio es complicado. No me atrevería a decir si el dólar está bien o mal, sino cómo debería funcionar”, planteó Daniel Marx.

Con un mercado cambiario todavía frágil, una estructura productiva en transición y un frente social delicado, el mensaje de Marx apunta a evitar soluciones simplistas y a privilegiar la prudencia tanto en la política cambiaria como en el uso del crédito en dólares, para no repetir crisis que el país ya atravesó en el pasado reciente.

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