El joven basquetbolsita ramallense de 16 años no pudo resistirse al llamado del club del que es hincha y pasó a ser parte de las filas de Boca Juniors, después de haber disputado previamente el Sudamericano Sub-15 y el FIBA Américas Sub-16 con la Selección argentina. Actualmente se entrena con el plantel de la Liga Nacional.

De la Redacción de EL NORTE
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Desde el año pasado la vida de Martín Torriani cambió por completo. Aun así, siguió dando giros inesperados durante este 2023, después de que en julio se concretara su pase desde Defensores de Villa Ramallo a Boca Juniors. De uno de los clubes de sus amores, al otro.
El joven ramallense de 16 años no pudo resistirse al llamado del club del que es hincha y pasó a ser parte de las filas boquenses, después de haber disputado previamente el Sudamericano Sub-15 y el FIBA Américas Sub-16 con la Selección argentina, siendo titular y pieza clave de la Albiceleste en el subcampeonato continental del 2022 en nuestro país y en la posterior clasificación para el Mundial Sub-17 del 2024 obtenida en Yucatán (México).
Y paralelamente en las filas del Granate el Colo encabezó una notable camada que le dio a la institución varios títulos a nivel local y regional en divisiones inferiores. Todo esto ya es parte de su rico palmarés, el cual buscará seguir ampliando en Boca, jugando los campeonatos de la Federación Metropolitana, aunque también formando parte del plantel de la Liga de Desarrollo y de la Liga Nacional. Nada más y nada menos.
“Es todo muy lindo, es algo nuevo para mí estar acá en Buenos Aires, pero intento disfrutar y aprovechar todo. Y es complicado imaginárselo, porque se dio todo muy de golpe que no te das cuenta”, confesó a EL NORTE a la distancia Torriani, quien luego, al hablar de su rutina, contó: “Arranco tempranito, porque a la mañana es el entrenamiento con el equipo profesional. Terminamos después del mediodía, de ahí voy a almorzar y después entreno con las formativas y con la Liga de Desarrollo”.
“Además estoy haciendo la escuela de manera virtual –indicó–, sigo en la de Ramallo, y con trabajos prácticos y con alguna que otra clase la voy llevando”.
Martín se encuentra viviendo en la pensión del club, en el barrio La Boca. Respecto de esto, manifestó: “Es algo increíble para mí estar en el club del que soy hincha, eso es lo más lindo. O sea, levantarme y ver que enfrente está La Bombonera todos los días, cosas así que son inimaginables y se disfrutan mucho”. “Estoy acá cerca de todo, te levantás y tenés que cruzar una calle, literalmente, te manejás acá en el comedor, es todo muy fácil”, destacó el ex Defensores, que en el Sudamericano Sub-15 que se jugó en 2022 en cancha de Obras tuvo un importante rol, pues en los cinco partidos del certamen promedió 8.8 puntos (44.4% en dobles, 43.8% en triples y 87.5% en libres), 3.2 rebotes, 2.8 asistencias, 1.6 robos y 19.6 minutos, siempre integrando el quinteto inicial de Argentina. Es más, en la final ante Brasil, en la que los locales cayeron por 72 a 67, Torriani actuó durante 34´, sumando 11 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias y un robo (en la semifinal ante Paraguay había anotado 15 tantos).
Esas actuaciones con el representativo nacional hicieron que, entre otras instituciones, Boca posara sus ojos en él. Y ahora allí está disfrutando de “un mundo nuevo”, según precisó. “Esto es todo muy profesional, algo que para mí también es nuevo, pero se labura muy bien y es otro nivel”. “Los entrenamientos con el equipo de la Liga vienen siendo bastante intensos con la pretemporada también. Así que se dividen. Normalmente nos dividimos en una parte del gimnasio y después todos juntos. Y hacer cosas tácticas, técnicas, es bastante completo”, marcó Torriani, compañero del nicoleño José Defelippo; y también de figuras de la talla de Marcos Mata, Leonel Schattmann, José Vildoza, Leonardo Mainoldi y Sebastián Vega, todos con pasado en la Selección Mayor. Con relación a estas gratas compañías, dijo que “entrenando con ellos terminás aprendiendo sí o sí”.
“Ellos están todo el tiempo intentando ayudarnos a nosotros. Son muy buenas personas también. Y bueno, obviamente uno tiene que estar preparado para entrenar a su altura, porque a ninguno le gusta que la práctica se haga lenta por los juveniles, así que hay que estar a la altura, pero ellos, la verdad, te apoyan bastante”, destacó, mientras aguarda con ansias “poder integrar el plantel de la liga”. “A todo chico le gustaría y hay que entrenar para eso, desde ya”, sostuvo. Y, al mismo tiempo, se refirió a Carlos Duro, a quien definió como “un gran entrenador”. “Él me viene ayudando mucho en esta etapa de aprendizaje, porque está todo el tiempo aconsejándote. Y obviamente, cuando uno tiene sus errores, no te los remarca todo el tiempo, sino que te ayuda a corregirlo y aprender”, detalló.
En el FIBA Américas Sub-16 que se jugó este año, Torriani cumplió con creces un papel que nunca había desarrollado con tanta responsabilidad ni exigencia, teniendo en cuenta que por la ausencia debido a una lesión del base natural que había en esta camada, el juninense Juan Pablo Arias, Martín debió desempeñarse en la conducción durante varios pasajes de cada uno de los juegos. En ese sentido, explicó: “Lógicamente sé que me tengo que desarrollar como base, que es la idea para el Mundial del año que viene y también para el club. Sé que tengo que trabajar mucho para eso. También en mi físico, que es uno de mis puntos más débiles, pero creo están las condiciones para hacerlo. Sé que ese es mi rol a futuro”.
En el FIBA Américas Torriani formó parte de la formación titular de Argentina en sus seis presentaciones y alcanzó promedios de 7.2 puntos (25% de efectividad en dobles, 22.2% en triples y 68.4% en libres), 2.7 asistencias (fue el noveno mejor pasador del campeonato), 1.5 rebotes y un robo. Torriani fue, además, el jugador con mayor cantidad de minutos en cancha del combinado albiceleste, redondeando 33.4. La actuación más eficiente de Torriani se dio en el triunfo argentino ante República Dominicana por cuartos de final, con 14 puntos (2-4 en dobles, 1-3 en triples y 7-9 en libres) y 4 asistencias. Ese aporte fue clave para los suyos, que luego de haber ganado 74 a 67, obtuvieron el pasaporte al Mundial que se jugará en Turquía el año próximo.
A propósito de ese compromiso internacional, Torriani reconoció que desea “poder estar”. “Lógicamente falta mucho y hay que entrenar porque es un torneo de otra categoría, más difícil que el Premundial, que fue también muy duro”, analizó.
Por lo pronto, mirando con ilusión esa posibilidad, en la Liga Nacional, Boca, quizás con Torriani, y seguramente con el ex Regatas José Defelippo como refuerzo, hará su estreno el 7 de octubre jugando como local frente a Ferrocarril Oeste en un viejo clásico porteño.

