Martín Ríos: “Nunca le di mucha importancia a los puntos”

A un paso de los 37 años, con 22.4 puntos de promedio, el jugador de Regatas B se erigió en el goleador de la fase regular del Torneo Anual de la Primera División del básquet local, un logro que valoró. “El entrenador me pidió que liderara el goleo, que jugará más para mí”, marcó.

Su hermano del medio, Maxi, es uno los históricos anotadores del ascenso en la Argentina y se mantiene vigente en el profesionalismo, a sus 45 años. El mayor, Luli (Fernando) se destacó en ataque jugando hasta cuando quiso en el ámbito de Asociación de Básquetbol de San Nicolás (y aún sigue sobresaliendo entre los “veteranos”, a los 47). Al menor, en su largo recorrido en competencias locales y regionales, siempre le había tocado cumplir otra función, aportando en otros aspectos para el equipo. Sin embargo, cerca de soplar las 37 velitas (lo que sucederá el viernes 6 de noviembre), Martín Ríos se destapó y se erigió en el máximo goleador del Torneo Anual de la Primera local. El jugador de Regatas B terminó con un promedio de 22.4 puntos, habiendo jugado los veinte encuentros de los suyos en la temporada. Ríos, quien lleva toda una vida en la institución de la ribera, tuvo algunas actuaciones sobresalientes a lo largo del año. Por ejemplo, a La Emilia le anotó 41 puntos en la segunda fecha el 16 de marzo (derrota 99-93). A su vez, contra Regatas A sumó 36 unidades en la décima el 8 de junio (caída 115-62) y en el clásico frente a Belgrano, el 12 de agosto, terminó con 31 tantos en la jornada número 12 (victoria 79-77). El representativo regatense completó su participación en la competencia con un registro de tres triunfos y quince derrotas, ocupando el penúltimo lugar en la tabla (no pudo acceder a la Copa de Plata).

Este año Martín también disputó el torneo de Maxibásquet de la Asociación Rosarina, compartiendo equipo en Temperley con su hermano mayor Luli (Fernando). En esa competencia, el menor de los Ríos también es el máximo anotador.

En diálogo con EL NORTE, el basquetbolista regatense se refirió a este importante logro individual. Al respecto, comentó: “Este año fue atípico, porque ya estaba jugando en el Maxibásquet y volví a jugar después de dos años en la Primera División para darle una mano al equipo B, que es lo que me pidió Gastón (Petrella, el DT), junto con Gerónimo Ingrata con quien somos los mayores, más Iván Manzano, Matías Centeno y Lautaro Grams que son los que nos siguen”. “Me sentí bien, terminé un poco cansado porque no estaba acostumbrado a jugar tanto. Traté de estar en todos los partidos, de cumplir y de acompañar a los más chicos, ya que tuvimos fácil más de diez debuts”, agregó el escolta, que en cuanto a su contribución personal, confesó: “Nunca le di mucha importancia a los puntos, pero ahora el entrenador, Gastón, me pidió que liderara el goleo, que jugará más para mí, que fuese un poco más egoísta (risas), que tirara y que fuera para el aro, algo que antes por mi posición en la cancha de 3 hacía poco”. “Le doy valor al hecho de haber sido goleador porque nunca había terminado con un promedio de más de 15 puntos”, puntualizó.  Y al mismo tiempo, manifestó: “Traté de dar lo mejor, con un grupo de jugadores y un técnico que ayudaron mucho. Los chicos Sub-17 se portaron de diez todo el año, fueron muy educados y obedientes, nos escuchamos y compartimos entre todos más allá de que en lo deportivo no nos terminó yendo muy bien”. En ese sentido, Ríos lamentó: “No pudimos entrenar mucho por falta de disponibilidad de horarios para usar la cancha, así que fue complicado el año porque se sabía que arrancábamos con desventaja con la mayoría de los rivales, salvo con Somisa B y Automóvil, con los que tal vez estábamos iguales en cuanto a nivel pero que igualmente entrenan más”. “Al menos pudimos lograr el objetivo de no terminar últimos y de ser competitivos contra esos rivales directos y con algunos otros a los que les hicimos partidos, como La Emilia, con el que perdimos en suplementario, y con Belgrano, al que le ganamos”, destacó Ríos, quien, mientras se ocupa de cumplir con responsabilidad su trabajo diario en fábrica, se dedica al cuidado de sus dos hijos y a la organización familiar, siempre disfrutando del cariño de sus padres, seguirá en actividad dentro de una cancha aunque Regatas B ya no juegue más hasta el 2027. Siempre despuntando el vicio, aprovechando que el reglamento se lo permite, afronta la última etapa del certamen de Maxibásquet de la Rosarina con Temperley. Allí comparte plantel con Luli. De yapa, en Rosario también encabeza la tabla de goleadores.

Los Ríos, toda una vida con el básquet: Maxi, el hermano del medio, Américo, el papá, Luli, el mayor, y Martín, el menor.
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