Marixa Balli decide bajar la persiana de Xurama tras 20 años

NewsITe
En pleno auge de su presencia televisiva gracias a su participación en MasterChef Celebrity, Marixa Balli atraviesa un momento delicado en el plano empresarial. La artista confirmó el cierre de los tradicionales locales de Xurama, su marca de calzado e indumentaria, que funcionó durante casi dos décadas en el barrio porteño de Flores, uno de los polos históricos del comercio textil y del calzado.
La decisión, contó, fue tomada con la cabeza fría pero con un fuerte impacto emocional. En diálogo televisivo, la empresaria reconoció que el contexto económico actual hizo prácticamente inviable sostener los puntos de venta físicos. “Nunca vivimos una situación tan difícil”, admitió, al describir el combo de alquileres en alza, contratos cada vez más exigentes y una inestabilidad de precios que complica cualquier planificación.
Balli explicó que el costo de renovar un local en Flores se volvió prohibitivo. “Flores es carísimo. Renovar un local es plata que perdés de entrada”, señaló, al hacer referencia no solo al valor de los alquileres, sino también a las expensas, impuestos, refacciones y adelantos que exigen los propietarios. A esto se suma la volatilidad en los insumos: “Hoy te pasan un precio y mañana es otro. La mercadería no llega, la producción se demora. Todo se vuelve cuesta arriba”, graficó.
Un sector golpeado por la crisis y la caída del consumo
La situación de Xurama se inscribe en una crisis más amplia del rubro textil y del calzado. De acuerdo con lo que relató la empresaria, muchos fabricantes con los que trabajó durante años debieron cerrar o reducir drásticamente su actividad. El clima en el sector, dijo, es de desaliento generalizado, algo que incluso sorprendió a una figura acostumbrada a atravesar ciclos económicos complejos.
Otro factor determinante fue la fuerte caída del consumo. Balli describió que las familias hoy priorizan gastos básicos como alimentos, educación y salud, dejando en segundo plano la compra de ropa y calzado. Esta retracción se siente tanto en el comercio minorista como en el mayorista, con locales que optaron por bajar la persiana o migrar casi por completo a la venta online para reducir costos fijos.
Liquidación final y posible cambio de rumbo
Actualmente, Marixa Balli se encuentra liquidando el stock restante de Xurama en un local más pequeño, como último tramo de una etapa que marcó su vida profesional y su vínculo con el barrio de Flores. La empresaria adelantó que analiza un cambio de rubro, aunque todavía prefiere no dar detalles hasta cerrar definitivamente este capítulo.
- Cierre de los locales de Xurama en Flores tras casi 20 años.
- Alquileres altos, contratos exigentes e inestabilidad de precios como factores clave.
- Crisis general del sector textil y del calzado, con fabricantes y comercios en retroceso.
- Caída del consumo y prioridad de gastos básicos en las familias argentinas.
“A mí me gusta fabricar, pero hoy no es el momento”, reconoció Balli, al resumir el impacto de la coyuntura en su proyecto comercial.
Mientras consolida su perfil mediático en la televisión abierta, la artista ya piensa en nuevos desafíos. El cierre de Xurama no solo refleja las dificultades que atraviesa el comercio minorista en la Ciudad de Buenos Aires, sino también las decisiones que muchos emprendedores se ven obligados a tomar para adaptarse a un escenario económico cambiante.

