La historia detrás del tatuaje que encendió a las redes

NewsITe
La cantante de rock Marilina Bertoldi volvió a quedar en el centro de la escena, esta vez no por un estreno musical sino por un tatuaje que desató una ola de comentarios, críticas y memes en redes sociales. La artista se grabó en la piel un escudo muy parecido al de Independiente, pero con las siglas G.A.Y. en lugar de C.A.I., y el diseño se viralizó de inmediato.
En una entrevista reciente, Bertoldi explicó cómo llegó a hacerse ese tatuaje y reconoció que desconocía por completo la referencia futbolera. Contó que la idea surgió a partir de un sticker que le llegó por WhatsApp, de color rosa y con la palabra “GAY”, que interpretó como un guiño de apoyo a la comunidad LGBTQ+ antes que como un símbolo de un club deportivo.
“Yo no soy futbolera, nadie a mi alrededor es futbolero”, relató la artista al recordar el momento en que decidió aprovechar una tarde libre para tatuarse junto a una amiga. Ninguna de las dos identificó el origen del escudo modificado y lo vivieron como una ocurrencia divertida, sin imaginar el revuelo que vendría después.
Del chiste privado a la polémica pública
El episodio tomó otra dimensión cuando su amiga compartió la imagen del tatuaje en redes sociales. Rápidamente, usuarios vinculados al mundo del fútbol notaron el parecido con el escudo de Independiente y el diseño se expandió por X, Instagram y otras plataformas. Según reveló la propia Bertoldi, comenzaron a llegarle mensajes de odio, incluso amenazas, de hinchas del “Rojo” que se sintieron provocados.
En contraste, hinchas de otros clubes, en especial de Racing, celebraron la situación con humor y se volcaron a apoyarla. “Me metí en una polémica que no entendía, como una estúpida. Es la cosa más estúpida que hice en mi vida”, admitió la cantante, todavía sorprendida por la virulencia de las reacciones.
La artista reflexionó también sobre la relación entre el mundo del fútbol y la diversidad sexual. Señaló que, a partir de lo sucedido, percibió un rechazo fuerte hacia las identidades disidentes: “Aparentemente a muchos hombres del fútbol no les gusta la homosexualidad. No es un buen match”, comentó, con ironía pero dejando en claro el trasfondo de discriminación que detectó.
Entre el miedo, el orgullo y la militancia LGBT
Aunque confesó que en un primer momento pensó en borrarse el tatuaje o cubrirlo con otro diseño, Bertoldi finalmente decidió mantenerlo. “Por momentos me siento un poco insegura en la calle, pero lo voy a seguir llevando con orgullo”, dijo, aclarando que no fue su intención provocar a ninguna hinchada ni identificarse con un club en particular.
- Aseguró que no es hincha de Independiente ni de Racing, ni de ningún club de fútbol.
- Reafirmó que su intención fue expresar su identidad y apoyar a la comunidad LGBT.
- Reconoció que subestimó el peso simbólico de los escudos en el universo futbolero argentino.
“Soy gay, eso es lo que quería decir. Yo sé que es una estupidez, lo sé muy bien. Me sentí muy avergonzada, pero también entendí cuánto molesta todavía la visibilidad LGBT en algunos espacios”, confesó la cantante.
El episodio, que comenzó como un chiste privado y terminó convertido en tema de debate público, vuelve a poner sobre la mesa la tensión entre cultura futbolera y diversidad sexual en la Argentina. Mientras tanto, Marilina Bertoldi transforma una “equivocación” en una oportunidad para seguir hablando de orgullo y visibilidad.

