Oposición venezolana impulsa un nuevo intento de negociación

NewsITe
La dirigente opositora venezolana María Corina Machado asumirá el liderazgo de una nueva instancia de negociación con la presidenta interina Delcy Rodríguez, con el objetivo de abrir un camino hacia la restauración de la democracia y la convocatoria a elecciones libres, transparentes e independientes en Venezuela.
La iniciativa quedó plasmada en el denominado Manifiesto de Panamá, documento difundido en las últimas horas y que cuenta con el respaldo de referentes de la oposición venezolana y de la comunidad internacional. Según consignó la agencia Noticias Argentinas, el texto lleva la firma de Edmundo González Urrutia, de la plataforma opositora Alianza con Vida, y de destacadas personalidades, incluida una ganadora del Premio Nobel de la Paz.
El manifiesto retoma el plan de tres etapas propuesto por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al que califica como “un marco estratégico esencial para la recuperación de la democracia en Venezuela”. La revista Newsweek, en una nota firmada por la periodista María Agustina Zalayeta, detalló que este esquema busca combinar presión internacional, negociación política y garantías para una transición ordenada.
En paralelo, el texto plantea que deben avanzarse de manera simultánea dos procesos centrales. Por un lado, una negociación política formal con el régimen chavista, encabezado por Nicolás Maduro y representado en esta instancia por Delcy Rodríguez. Por otro, la construcción de un Gran Acuerdo Nacional que reúna a todos los sectores de la sociedad venezolana, tanto dentro como fuera del país.
Condiciones previas y alcance del Gran Acuerdo Nacional
El Gran Acuerdo Nacional al que aspira la oposición contempla la participación de partidos políticos, sindicatos, iglesias, universidades, organizaciones sociales y la diáspora venezolana, que en los últimos años se expandió por toda América Latina, Estados Unidos y Europa a causa de la crisis económica y humanitaria.
Antes de sentarse a una mesa de negociación formal, las fuerzas opositoras fijaron tres condiciones que consideran innegociables. Estas exigencias buscan crear un mínimo de garantías y confianza para avanzar hacia una transición política.
- La liberación plena de todos los presos políticos, tanto civiles como militares, detenidos por su disidencia o participación en protestas.
- El retorno seguro de los exiliados, incluidos dirigentes, activistas y periodistas que debieron abandonar el país por persecuciones o amenazas.
- La normalización del espacio cívico, lo que implica el desarme del aparato represivo estatal y de agrupaciones armadas ilegales vinculadas al chavismo.
“La negociación política y el Gran Acuerdo Nacional deben avanzar en paralelo para que Venezuela recupere su institucionalidad democrática y pueda celebrar elecciones libres y competitivas”, sostiene el Manifiesto de Panamá.
El rol de Machado al frente de esta negociación se interpreta como un intento de unificar a la oposición y de canalizar el creciente apoyo internacional a favor de una solución pacífica y democrática. Aunque el camino luce complejo, el nuevo impulso negociador vuelve a colocar en el centro del debate global la crisis venezolana y la demanda de comicios con reglas claras y control independiente.

