Finalmente, el defensor no habría tenido un cuadro febril como se había dicho en un principio.

El defensor y capitán de Boca, Marcos Rojo, no estuvo presente en la derrota 1-0 ante Independiente por los cuartos de final del Torneo Apertura. Aunque el club informó que se trataba de un cuadro febril, en realidad fue una sanción disciplinaria.
El cuerpo técnico marginó a Rojo por ausentarse a un entrenamiento
Este lunes por la noche, Boca cayó por la mínima ante el equipo de Julio César Vaccari y quedó eliminado del certamen. El único gol del encuentro lo marcó el colombiano Álvaro Ángulo. En la Bombonera hubo un clima de tensión, con fuertes cánticos dirigidos a jugadores y dirigentes.
Rojo no integró el equipo titular ni el banco de suplentes. Desde el club trascendió que sufría un cuadro febril desde el sábado, día en que el técnico interino, Mariano Herrón, probó el once inicial con él como titular. Sin embargo, el defensor no se presentó a entrenar ese día.
El cuerpo técnico consideró su ausencia injustificada y decidió sancionarlo. Herrón tomó la decisión final el domingo, entendiendo que otros jugadores habían atravesado síntomas similares pero igualmente asistieron a las prácticas.
Según versiones internas, el viernes por la noche Rojo habría asistido a una fiesta por el cumpleaños de Darío Benedetto. Al día siguiente presentó un certificado médico que indicaba fiebre, pero desde el club sospechan que fue falsificado.
La sanción se dio en un momento crítico para el club, y al tratarse de un referente del plantel, su ausencia generó malestar puertas adentro. La eliminación del torneo, sumada a la polémica, agudizó la crisis deportiva e institucional en Boca.

