Los ejemplares fueron llevados a la reserva de la Fundación Bubalcó, ubicada en el Alto Valle de Río Negro. Los animales nacieron y crecieron en cautiverio, por lo que dependen de la asistencia humana y no pueden ser liberados en el mar.

Los 40 pingüinos de Magallanes que permanecían en el Mar del Plata Aquarium fueron trasladados a la provincia de Río Negro, donde comenzaron su adaptación en la reserva administrada por la Fundación Bubalcó. El destino de los ejemplares ya estaba establecido dentro del expediente de la quiebra del acuario.
El establecimiento marplatense cerró sus puertas en febrero de 2025, pero todavía permanecían distintos animales dentro del predio. Entre ellos se encontraban los pingüinos de Magallanes, además de otros ejemplares que también debían ser derivados a instituciones especializadas.
Según informó LU9 de Mar del Plata, el expediente determinó que el traslado hacia la reserva rionegrina representaba la salida prevista para los 40 pingüinos. Los lobos marinos que permanecían en el acuario también fueron remitidos a una institución especializada.
La Fundación Bubalcó funciona como una organización sin fines de lucro dedicada a la conservación de fauna silvestre, la educación ambiental y la investigación científica. La entidad gestiona el Parque Bubalcó, una reserva de vida silvestre ubicada en la Patagonia.
El establecimiento se encuentra sobre la isla Principal del río Negro, en la localidad de Guerrico, dentro del municipio de Allen. La reserva está situada en pleno Alto Valle rionegrino, entre General Roca y la ciudad de Neuquén.
El predio cuenta con más de 34 hectáreas y se encuentra rodeado por el paisaje característico del valle y la ribera del río Negro. Allí, los 40 pingüinos comenzaron el proceso de adaptación después de abandonar definitivamente las instalaciones del acuario de Mar del Plata.
Los ejemplares nacieron y crecieron en cautiverio, por lo que dependen de la asistencia humana para sobrevivir. Esa condición impide que puedan ser reintroducidos en su hábitat natural.
Si fueran liberados en el mar abierto, no podrían alimentarse por sus propios medios, insertarse en el ambiente ni defenderse de sus depredadores. Por ese motivo, permanecerán bajo cuidado dentro de la reserva.
Qué animales todavía permanecían en el acuario
El traslado se produjo alrededor de un año y medio después del cierre del Mar del Plata Aquarium. Pese al cese de actividades, decenas de animales continuaron dentro del establecimiento mientras avanzaba el expediente de la quiebra y se definían sus destinos.
Un mes atrás, el síndico de la quiebra había decidido poner a la venta cuatro pingüinos saltarines para contribuir a afrontar los gastos de mantenimiento del predio. Cada ejemplar fue valuado en 10.000 dólares.
Los 40 pingüinos de Magallanes tenían, en cambio, otro destino ya establecido. Finalmente fueron trasladados hasta Río Negro y ahora atraviesan su proceso de adaptación dentro de la reserva de la Fundación Bubalcó.

