El cuádruple campeón de Turismo Carretera finalizó 12° en la carrera que se corrió en el Texas MotorSpeedway, la segunda de esta temporada y la primera para él en este tipo de circuitos. La victoria fue para el local Josef Newgarden.

Agustín Canapino firmó otra enorme actuación en la IndyCar. Tras una buena clasificación, en la que finalizó 19° y fue el segundo mejor rookie del sábado, el argentino, del equipo Juncos Racing, finalizó 12° en la carrera de la segunda fecha de la temporada -llegó a estar 11° en un momento-, que se corrió en el súper veloz óvalo del Texas MotorSpeedway, en Fort Worth.
Ese resultado es aún más notable si se piensa que el arrecifeño tuvo este fin de semana su primera experiencia en un óvalo -hace unos días pasó el rookie test en este mismo circuito-; pero logró girar al ritmo de otros pilotos con mucho más recorrido en esta categoría y en este tipo de trazados.
La victoria, en una jornada de muchas neutralizaciones y bastante caótica, fue para el estadounidense Josef Newgarden, del Team Penske, quien se robó el liderazgo en el último giro. Segundo quedó el mexicano Pato O’Ward (Arrow McLaren) y completó el podio el español Alex Palou (Chip Ganassi Racing).
La prueba en el difícil circuito texano consistió en 250 vuelvas al trazado, para completar las 375 millas, unos 603,5 kilómetros. El sueco Felix Rosenqvist, poleman por segundo año consecutivo, largó desde la pole con el McLaren, seguido por Scott Dixon y Alexander Rossi, en una carrera que tuvo algunas emociones fuertes en los primeros 60 giros.
En el 48, con Canapino girando 19° y sosteniendo su posición de largada, Takuma Satō, del Chip Ganassi Racing, se estrelló contra el muro exterior al intentar superar a otro coche, perdió el control de su auto, atravesó toda la pista y terminó golpeando contra la barrera inferior. Apareció entonces la bandera amarilla, para darle tiempo al piloto japonés de salir de su monoplaza y permitir la limpieza de la pista.
Los incidentes no afectaron a Canapino, que sigue demostrando su talento al volante. Tras la reanudación de la carrera, el arrecifeño giró varias vueltas en el 14° lugar (al que llegó por primera vez en la 84°), presionando constantemente al sueco Marcus Ericsson, ganador el año pasado de las 500 Millas de Indianápolis.
Con 150 vueltas completadas, el argentino descendió al 15° lugar, aunque sigue siendo el mejor rookie de la prueba. A esa altura de la prueba, el mexicano Pato O’Ward, con un Arrow McLaren, le había robado ya la primera posición a Rosenqvist y mandaba en el trazado texano.
A poco del final, y luego de que el francés Romain Grosjean se estrellara contra el muro, el neerlandés Rinus VeeKay superó al arrecifeño, que igual terminó cruzando la meta en el 12° lugar, como el mejor “debutante”, firmando otra gran actuación en la categoría.
El argentino, cuatro veces campeón en el Turismo Carretera, está disputando su primera temporada en la IndyCar, la competencia de monoplazas más importante de Estados Unidos. En la primera carrera del año, en St. Petersburg, a principios de marzo, había finalizado también en la 12ª posición.
Con el resultado de Texas, Canapino subió un puesto y marcha 12° en la tabla de posiciones con 36 unidades. El mexicano O’Ward se convirtió en el nuevo líder, con 82 puntos. Lo escoltan Ericsson, con 75, y el neozelandés Scott Dixon, con 67.
La tercera fecha del campeonato se disputará el 16 de abril en el circuito callejero de Long Beach.

