El letrado nicoleño patrocina causas con más de 10 años de antigüedad, que se extienden deliberadamente mediante recursos de amparo, postergación de plazos y demoras en la presentación de documentación, sin buscar la solución concreta. Lo llamativo no es solo la extensión de los procesos judiciales, sino la red de asociaciones, peritos y terceros que aparecen sistemáticamente en los expedientes.

De la redacción de EL NORTE
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A partir de la nota titulada «Mafia del Derecho Ambiental: el negocio de los mil millones de pesos», y ante reclamos de empresas que se sienten amenazadas por causas donde se utiliza el derecho ambiental para paralizar obras, detener procesos o, directamente, cerrar industrias, EL NORTE inició una investigación para dilucidar cómo funciona el sistema de procesos judiciales que lleva adelante el abogado nicoleño Fabián Maggi.
De acuerdo con el contenido de los expedientes que tramitan en el Departamento Judicial de San Nicolás, de la investigación surgen patrones sospechosos: la extensión temporal de las causas. Y, también, la aparición una y otra vez de los mismos nombres como beneficiarios. Se trata de asociaciones civiles sin presencia en web ni redes sociales, sin actividad pública en la zona, con peritos designados y luego removidos, como también ejecutores técnicos que reciben transferencias millonarias bajo supervisión judicial que no se cierra. Ese patrón de actores que se repite en siete causas activas, todas con la ONG FOMEA como parte actora, todas con el doctor Fabián Maggi como letrado patrocinante.
La coactora fantasma
En cuatro de las siete causas activas (el 57%), hay una segunda parte actora además de FOMEA: la «Asociación Civil Protección Ambiental del Río Paraná, Control de Contaminación y Restauración del Hábitat».
La sentencia del Juzgado Federal Nº 1 de San Nicolás (CSJ 3570/2015) identifica de la siguiente manera a sus autoridades: presidente, Walter Fernando Ibarra; secretario, Ceferino Darío Álvarez. Y su abogado patrocinante es el Dr. Fabián A. Maggi, el mismo que patrocina a FOMEA.
EL NORTE realizó una búsqueda exhaustiva en webs, redes sociales y registros públicos. Como resultado, se obtuvo que no posee sitio web, Facebook ni Instagram. Tampoco cuenta con actividad pública independiente ni declaraciones propias en medios. Solo aparece nombrada en causas patrocinadas por el Dr. Maggi, siempre con FOMEA, nunca sola. Es decir: mismo abogado, mismas causas, mismo patrón.
La pregunta que cabe formularse es: ¿para qué sirve una coactora en un proceso judicial? La respuesta más obvia lleva a entender que dos actoras generan dos regulaciones de honorarios sobre la misma sentencia. Si FOMEA es actora, el Dr. Maggi regula honorarios como su patrocinante. Si además aparece la Asociación del Río Paraná como coactora, también patrocinada por el Dr. Maggi, se genera una segunda regulación de honorarios sobre el mismo resultado. Como se escribió anteriormente, esta asociación aparece en cuatro de siete causas, siempre patrocinada por el Dr. Maggi, y sin actividad pública independiente detectable.
¿Es el Dr. Maggi socio de FOMEA?
Hay un dato que aparece en notas periodísticas pero que no ha sido verificado oficialmente.
Varios medios locales (Primera Plana, Análisis Digital) describen al Dr. Fabián A. Maggi no solo como el abogado patrocinante de FOMEA, sino como “miembro” o “integrante” de la organización. Si esto es correcto, significaría que el Dr. Maggi es socio de la asociación que patrocina. Esto implica que no sería solo el representante legal. Sería parte de la entidad. Tendría interés económico directo no solo en los honorarios por representación, sino también en mantener a FOMEA en actividad judicial permanente.
Verificación requerida: la nómina de la comisión directiva de FOMEA está en la Dirección Provincial de Personas Jurídicas de Buenos Aires. No es pública. Requiere un pedido formal.
Pero si la doble condición es real, la pregunta ética es inevitable: ¿puede un abogado ser socio de la asociación que patrocina, cobrando honorarios por representarla judicialmente?
Según el propio Dr. Maggi en entrevista publicada en foroambiental.net, se autodefinió como “representante legal de las ONG Protección Ambiental del Río Paraná, FOMEA (Foro del Medio Ambiente) y OPTAR”. Es decir, tres organizaciones, un solo patrocinante.
Otro patrón
Mientras en toda la provincia de Buenos Aires un proceso civil tradicional promedia los dos años de duración (mínimo un año, máximo cuatro años en las más complejas), los procesos judiciales que lleva adelante FOMEA representada por el Dr. Maggi tienen un promedio de 9,2 años, con varias de ellas alcanzando los 11 años.
EL NORTE pudo rastrear al menos siete causas activas: todas con una parte actora (FOMEA), un único patrocinante (Dr. Fabián Maggi), 71% con duración idéntica (11 años exactos) y el 0% de causas cerradas. Cinco de esas siete causas tienen exactamente la misma duración: 11 años. Las siete siguen vigentes. Ninguna se cerró.
La Ley 14.967 de Honorarios de Abogados establece que los honorarios se regulan por etapas. Más años = más etapas = más regulaciones. Y cuando hay coactoras (como la Asociación del Río Paraná), se duplican las regulaciones.
Pero más allá de los honorarios, lo que los expedientes revelan es una red de actores que se repite: mismas asociaciones, mismos peritos apartados, mismos ejecutores supervisados durante años, mismo patrón.

