El presidente Emmanuel Macron aseguró que el Gobierno impedirá nuevos disturbios en Francia durante las próximas manifestaciones. Además, calificó de “estúpidos” e “inaceptables” los comentarios de dirigentes extranjeros sobre los hechos, mientras los sindicatos mantienen una huelga general para el 5 de noviembre.

El presidente francés Emmanuel Macron se comprometió este miércoles a evitar que se repita la violencia registrada durante el último fin de semana y aseguró que las autoridades actuarán ante posibles disturbios en Francia durante las manifestaciones previstas para los próximos días.
“Se impedirá que quienes quieran provocar disturbios en los centros urbanos el próximo sábado lo consigan”, afirmó Macron ante periodistas durante una visita a Qatar, donde busca acuerdos energéticos mientras Francia enfrenta un aumento de los precios del combustible.
El mandatario también rechazó los comentarios de dirigentes extranjeros sobre los disturbios y los acusó de difundir información errónea. “Hubo desinformación procedente del extranjero tras los hechos, lo que provocó comentarios tan inaceptables como estúpidos por parte de muchas personas, incluidos líderes extranjeros”, sostuvo.
Macron se refirió, entre otros dirigentes, al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien culpó a inmigrantes y al islamismo radical por los disturbios, sin aportar pruebas, y afirmó que los hechos representaban una advertencia para los estadounidenses.
Ante la consulta sobre si sus críticas apuntaban a Trump, Macron respondió: “Entre otros”. Además, señaló que algunos políticos extranjeros buscaban obtener un beneficio político a costa de Francia.
En paralelo, Francia se prepara para nuevas movilizaciones. La principal agrupación estudiantil, la UNEF, convocó manifestaciones para el sábado. El movimiento de los “chalecos amarillos”, surgido como un movimiento antisistema en 2018, también presentó una solicitud para realizar una marcha por el centro de París durante la misma jornada.
La tensión social continúa después de que las negociaciones entre el Gobierno y los sindicatos terminaran sin resultados. Las organizaciones sindicales ratificaron una huelga general para el 5 de noviembre contra el elevado costo de la vida y los recortes en los servicios públicos.
Francia atravesó el 17 de octubre algunos de los peores disturbios urbanos de los últimos años, en simultáneo con protestas de alcance nacional. La magnitud de los incidentes y las dificultades de la Policía para contenerlos generaron conmoción en el país.
En ese contexto, Macron anunció que se reunirá el jueves con responsables de los servicios de inteligencia y ministros de alto rango para analizar la crisis.

