Tensión máxima: Francia reclama calma y Teherán sube el tono

NewsITe
En un contexto de creciente inestabilidad en Medio Oriente, el presidente francés, Emmanuel Macron, calificó como “inaceptable” que Francia sea blanco de ataques en el marco de la escalada regional tras las acciones conjuntas de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes. El mandatario dejó sentada su postura en un mensaje difundido en la red X, luego de mantener una conversación telefónica con el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian.
Macron remarcó que París actúa dentro de un marco estrictamente defensivo, orientado a proteger sus intereses estratégicos, respaldar a sus socios en la región y garantizar la libertad de navegación en rutas clave para el comercio mundial. Al mismo tiempo, instó con firmeza a Teherán a detener de inmediato los ataques que, según denunció, se llevan adelante tanto de forma directa como a través de grupos armados aliados.
El jefe del Elíseo advirtió que la dinámica actual de represalias cruzadas puede derivar en una “escalada descontrolada” con riesgo de arrastrar a toda la región al caos, con consecuencias de largo plazo. En ese sentido, subrayó que la libertad de navegación en el estratégico Estrecho de Ormuz debe restablecerse lo antes posible para evitar un impacto mayor sobre la seguridad energética y el comercio global.
Irán declara a Ucrania como objetivo legítimo
Mientras tanto, el conflicto sumó un nuevo foco de tensión con la inclusión de Ucrania en la mira de Teherán. Ebrahim Azizi, jefe del comité parlamentario iraní de seguridad nacional y política exterior, sostuvo en X que Kiev se habría “involucrado de hecho en la guerra” al proporcionar drones al “régimen israelí”. A partir de esa acusación, afirmó que, según el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, todo el territorio ucraniano se convierte en un “objetivo legítimo” para Irán.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania respondió con dureza y calificó la amenaza como “absurda”, al tiempo que buscó llevar la discusión al plano diplomático. Días antes, el presidente Volodímir Zelenski había asegurado que más de diez países solicitaron la ayuda de Kiev para enfrentar los drones iraníes, lo que evidencia la creciente preocupación internacional por el uso de estas tecnologías en distintos frentes de conflicto.
En medio de este escenario, desde Estados Unidos se procuró minimizar el rol ucraniano en esta guerra tecnológica. El expresidente Donald Trump declaró a la cadena Fox News que Washington cuenta con “los mejores drones del mundo” y que no necesita la asistencia de Kiev, declaraciones que también se leen en clave de política interna estadounidense.
Acusaciones cruzadas y reclamos en Asia Occidental
La tensión no se limita al eje Irán–Estados Unidos–Israel. El canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, declaró al medio panárabe Al-Araby Al-Jadeed que Teherán dispone de información que vincula a Estados Unidos e Israel con ataques lanzados desde determinadas bases contra estados árabes de Asia Occidental, operaciones que en algunos casos habrían sido atribuidas a Irán.
- Irán propone formar un comité conjunto con países de la región para investigar el origen real de los ataques.
- Teherán sostiene que sus operaciones se limitaron a bases e intereses estadounidenses, en represalia por acciones previas.
- Acusa a Israel de atacar a civiles árabes con el fin de deteriorar las relaciones de esos países con la república islámica.
Araghchi afirmó además que Estados Unidos habría desarrollado un dron similar al Shahed 136, bautizado “LUCAS”, para emplearlo en operaciones en países árabes, y negó que Irán haya apuntado contra zonas civiles o residenciales. Según el funcionario, continúan los contactos con Arabia Saudita, Omán y Qatar, que actúan como mediadores para reducir la tensión y explorar salidas diplomáticas al conflicto.
“Hasta el momento, Irán no ha atacado ninguna zona civil o residencial en la región”, subrayó el canciller iraní, quien también aseguró que la situación interna del país es “estable” y que las instituciones civiles y militares se mantienen cohesionadas.
Respecto del Estrecho de Ormuz, el ministro indicó que permanece abierto a todos los buques, excepto a los de Estados Unidos y sus aliados, decisión que agrega presión sobre las rutas energéticas. En paralelo, destacó que el líder supremo Mojtaba Khamenei conserva el control total del país, en un cuadro de alta tensión regional que el propio Macron pide desactivar antes de que derive en un conflicto de consecuencias imprevisibles.

