Macri ratifica su ideología liberal y cuestiona al kirchnerismo

NewsITe
Mauricio Macri volvió a marcar su posición ideológica y a profundizar sus críticas al kirchnerismo. En una extensa entrevista concedida al ciclo La Fábrica del Podcast, el expresidente se definió como “un liberal que cree en la capacidad de la gente” y sostuvo que la generación de riqueza depende fundamentalmente del sector privado y de los emprendedores, y no del Estado.
El exmandatario insistió en que, a su entender, la intervención estatal excesiva frena el desarrollo económico y desalienta la inversión. Desde esa perspectiva, remarcó que su visión liberal se apoya en la confianza en la iniciativa individual, en la competencia y en un marco de reglas claras que incentive la producción y el trabajo.
Macri fue especialmente duro con los gobiernos kirchneristas, de los que afirmó que “no rescata nada” porque, según consideró, “no hicieron nada bien”. En esa línea, sostuvo que el kirchnerismo “despilfarró el mejor momento de la soja”, al tiempo que recordó que la Argentina contaba con un “superávit gemelo increíble” heredado de la gestión económica de Jorge Remes Lenicov a comienzos de los años 2000.
“Tenían todo para crecer. Detuvieron la exportación de gas y petróleo por regalarlo acá, junto con los servicios públicos. Fueron dos décadas perdidas para la Argentina, donde podríamos haber hecho una mejora para todo el mundo impresionante”, afirmó. Según Macri, la combinación de subsidios masivos, controles de precios y trabas a las exportaciones generó un deterioro de largo plazo en la estructura productiva nacional.
Críticas al sistema tributario y defensa del sector privado
Al analizar el rol del Estado, Macri sostuvo que la función central de la administración pública debería ser la de garantizar servicios básicos y un marco de previsibilidad, más que intervenir de manera directa en la economía. En ese contexto, consideró que el Impuesto a las Ganancias que pagan las empresas debería ser “el único” tributo relevante, orientado a “darle una segunda oportunidad al resto de la sociedad” y a financiar la seguridad jurídica, la seguridad individual, la salud y la educación.
“Claramente, si el sector privado no crece, no se puede”, agregó, al plantear que sin inversión productiva ni generación de empleo formal ningún programa social puede sostenerse en el tiempo. Macri reiteró su mirada crítica sobre la elevada presión fiscal en la Argentina y advirtió que los impuestos y regulaciones excesivas afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Inflación, estabilidad y el rol de las pymes
Consultado sobre la coyuntura económica, el expresidente se refirió a la baja de la inflación que el Gobierno nacional actual se adjudica como logro propio. Si bien dijo lamentar “la imprevisibilidad” que caracterizó a la economía argentina en los últimos años, llamó a sostener cualquier avance en materia de estabilidad de precios. “Si la estabilidad vino para quedarse, no abandonen”, pidió, en un mensaje dirigido tanto a la dirigencia política como a la sociedad en su conjunto.
Macri también puso el foco en las pymes, a las que instó a “poner garra”, “reestructurarse” y utilizar todas las herramientas disponibles para defender su capacidad de creación de valor, su fuerza laboral y su competitividad. En ese marco, alentó a los empresarios a apuntar a la eficiencia y a exigir, a través de sus entidades gremiales, una reducción de la “regulación estúpida” y de los “impuestos abusivos”.
- Reivindicación del ideario liberal y del rol central del sector privado.
- Críticas al kirchnerismo por el manejo de la bonanza sojera y la energía.
- Planteo de una fuerte simplificación tributaria en favor de la inversión.
- Llamado a sostener la estabilidad económica y a fortalecer a las pymes.
“Necesitamos tener una oportunidad de producir y construir cosas acá. Obviamente hay cosas que van a ser muy difíciles, habiendo tantas décadas de desventaja, pero seamos competitivos”, enfatizó Macri al cerrar la entrevista.
Las declaraciones del exmandatario reavivan el debate sobre el modelo económico que necesita la Argentina para recuperar crecimiento sostenido, bajar la inflación y generar empleo formal, en un contexto en el que la discusión sobre el rol del Estado, la presión impositiva y la competitividad global vuelve a ocupar el centro de la agenda pública.

