Los restos humanos estaban enterrados debajo del cemento de una estación de servicio abandonada en Sierra Grande. Un grupo de trabajadores los descubrió durante tareas de refacción y la Justicia investiga si se trató de un homicidio.

Un grupo de trabajadores encontró restos humanos enterrados debajo del piso de cemento de una antigua estación de servicio en la localidad de Sierra Grande, provincia de Río Negro. El descubrimiento ocurrió el sábado 31 de octubre y generó una investigación judicial ante las sospechas de una posible muerte violenta.
El hallazgo se produjo en un predio ubicado sobre la Ruta Nacional 3, en el acceso sur a la localidad, cerca del Estadio Municipal de Fútbol. Los obreros realizaban tareas de refacción cuando uno de ellos advirtió que un sector del terreno tenía una forma similar a una tumba y alertó a las autoridades.
Personal de la Comisaría 13 acudió al lugar y, tras realizar las primeras excavaciones, confirmó la presencia de restos humanos. El sector fue preservado para permitir el trabajo de los especialistas.
Los detalles que hacen sospechar de un homicidio
De acuerdo con las primeras informaciones, el esqueleto tenía los pies atados, las manos cruzadas y la cabeza cubierta con una bolsa que también estaba sujetada. Sobre esta última había una campera de color oscuro.
Los investigadores encontraron además una dentadura postiza y constataron que la persona llevaba puestos borcegos. Estos elementos podrían aportar información importante para establecer su identidad.
Las condiciones en las que fue encontrado el cuerpo despertaron sospechas sobre una posible muerte violenta. Sin embargo, las autoridades todavía no determinaron oficialmente las causas del fallecimiento ni cuánto tiempo llevaban los restos enterrados.
La Justicia busca identificar a la víctima
La investigación quedó a cargo de la fiscal Maricel Viotti Zilli, con intervención de especialistas de Criminalística de Sierra Grande y San Antonio Oeste.
Los restos fueron retirados con la colaboración de los Bomberos Voluntarios y trasladados a Viedma, donde se realizarán los estudios forenses correspondientes.
La autopsia será fundamental para determinar la causa de muerte, establecer la antigüedad de los restos y obtener información que permita identificar a la víctima.
Si bien las primeras estimaciones indican que el cuerpo llevaría varios años enterrado, todavía no existe una confirmación oficial. La Justicia también deberá establecer si hubo participación de terceros y reconstruir las circunstancias en las que la persona terminó sepultada en el lugar.

