Lula mantiene una ventaja clave rumbo a las presidenciales en Brasil

NewsITe
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, llega a junio con una ventaja de diez puntos porcentuales sobre el senador Flávio Bolsonaro en el escenario considerado más probable para la primera vuelta de las elecciones de octubre. Así lo muestra una nueva encuesta del instituto Datafolha, difundida este sábado por medios locales y seguida de cerca por analistas dentro y fuera del país.
De acuerdo con el sondeo, Lula reúne el 41% de las intenciones de voto, frente al 31% que cosecha Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado recientemente a 27 años y tres meses de prisión por intento de golpe de Estado. La encuesta confirma una tendencia de estabilidad en el tablero electoral brasileño, donde el actual mandatario del Partido de los Trabajadores sigue encabezando las preferencias.
En la medición anterior de Datafolha, la diferencia se ubicaba en parámetros muy similares: Lula registraba el 40% y Flávio Bolsonaro el 31%. La leve variación, dentro del margen de error, indica que por ahora no se observan movimientos bruscos en las preferencias del electorado a cuatro meses de la cita con las urnas.
El sondeo también evaluó un eventual balotaje entre ambos. En ese escenario de segunda vuelta, Lula obtendría el 47% de los votos y Flávio Bolsonaro el 43%, un resultado que replica exactamente el relevamiento realizado hace un mes, según consignó la agencia Noticias Argentinas. Para los especialistas, esta paridad relativa en la segunda vuelta refleja un país fuertemente polarizado, pero con una ligera inclinación hacia el actual presidente.
Nuevos nombres en la disputa y clivajes del electorado
La nueva encuesta de Datafolha incorporó por primera vez a otras figuras de peso en la política brasileña, como el exgobernador Aécio Neves, evaluado como potencial candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), y el exmagistrado Joaquim Barbosa, quien se presenta como precandidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC). Aunque ninguno de ellos logra, por ahora, romper la lógica de polarización, su presencia busca medir el espacio para una tercera vía en el escenario nacional.
El estudio detalla, además, fuertes diferencias por perfil socioeconómico y regional. Lula concentra mayor adhesión entre los sectores de menores ingresos, la población negra, amas de casa y estudiantes. Su bastión histórico sigue siendo el nordeste del país, donde alcanza el 61% de los votos, un apoyo que consolida la influencia del PT en esa región, clave para definir elecciones presidenciales en Brasil.
Flávio Bolsonaro, por su parte, crece entre empresarios, sectores de mayores ingresos y votantes evangélicos, un núcleo duro que ya había respaldado en masa a su padre. En el sur del país, el senador del Partido Liberal llega al 54% de los sufragios, mostrando un mapa electoral fragmentado donde cada candidato domina regiones y segmentos sociales específicos.
La encuesta de Datafolha perfila un escenario de alta polarización, con Lula al frente pero sin una ventaja definitiva, mientras la oposición intenta capitalizar el descontento económico y la condena judicial a Jair Bolsonaro reconfigura el juego político.
De cara a los próximos meses, los analistas anticipan una campaña intensa, con foco en la economía, la seguridad pública y el impacto político de las causas judiciales que envuelven al bolsonarismo. Con una diferencia de diez puntos en la primera vuelta y un balotaje más ajustado, Brasil se encamina a otra elección marcada por la grieta entre el lulismo y el legado de Jair Bolsonaro.

