El empresario había sufrido un grave accidente el 20 de junio del año pasado durante una travesía en cuatriciclo en Alpa Corral en la provincia de Córdoba. Había tenido que ser rescatado con hipotermia, en helicóptero, a 1600 metros de altura tras sufrir serias lesiones en la columna y piernas. Tras dos intervenciones quirúrgicas, en diálogo con EL NORTE, rescata lo bueno de la tragedia y sigue dando batalla.

Hace poco más de un año atrás, el 20 de junio de 2025, el nicoleño Luis “Kuquin” Cicerchia, debió ser rescatado en helicóptero a 1600 metros de altura tras sufrir un gravísimo accidente durante una travesía en cuatriciclo. Permaneció más de cinco horas, con hipotermia, inmóvil, en el suelo hasta que llegó el auxilio.
Fue trasladado, en principios a un nosocomio cercano y luego al Nuevo Hospital San Roque de Córdoba capital, con un cuadro preocupante: había sufrido un severo traumatismo en su columna vertebral. Permaneció en ese lugar 21 días y luego de una compleja intervención quirúrgica finalmente pudo volver a su casa en San Nicolás. Luego de unos meses tuvieron que volver a operarlo y otra vez tuvo que “empezar de cero”.
Luis es un vecino reconocido en la ciudad como propietario de una importante cadena de librerías y por su activa participación en el hockey del Club Regatas. El nicoleño accidentado se encontraba en la zona serrana de Alpa Corral en la provincia de Córdoba cuando, alrededor de las 14:30 de ese día en plena maniobra intentando asistir a un conductor que realizaba una trepada y cuyo vehículo sufrió una falla mecánica, volcó y lo golpeó violentamente.
Uno de los integrantes del grupo en travesía, era médico, reconoció la gravedad y determinó que se trataba de un caso de “código rojo”. Frente a la situación, Defensa Civil recibió la alerta y activó el protocolo provincial de emergencias.
La respuesta articulada entre el Ministerio de Salud y la Dirección Provincial de Aeronáutica permitió el envío de un helicóptero sanitario. La aeronave fue especialmente configurada para la aeroevacuación.
Pasado y presente
Exactamente trece meses después, luego de dos operaciones (una para colocarle prótesis lumbar y otra para reacomodarla) y de un incesante trabajo de rehabilitación Luis “Kuquin” Cicerchia en diálogo con EL NORTE habla de su presente. “Fue un empezar de nuevo. Antes no me conocía del todo. El tiempo posterior fue positivo, estoy más íntegro, creo que soy mejor persona. En cuanto al cuerpo, es otra etapa, otra parte, es continuar con un trabajo que en realidad hice toda mi vida: ejercitar, entrenar. Lo vivo como a un nuevo deporte. Me prohíbo la silla de ruedas y me obligo a usar el andador, de esa manera trato de caminar todos los días un poquito más. Pero lo que más tengo que entrenar es la paciencia, esto lleva años y yo estaba acostumbrado a vivir más rápido, tuve que aprender a tener paciencia. Tampoco tengo garantizado que logre recuperarme plenamente, pero sin embargo la idea siempre es seguir. Yo jugué al tenis y sabía que había jugadores a los que no les iba a ganar nunca, pero sin embargo seguía entrenando y lo iba a seguir intentando siempre” explicó Luis.
Respecto de su presente manifestó “sigo trabajando a pleno desde mi casa, voy a la peña con mis amigos, voy al club los sábados y me sigo subiendo al cuatriciclo. Sigo muy activo, más que antes, mi gran duelo es el deporte, no poder practicarlo, extraño el hockey, el tenis. Ese es un tema que quedó cerrado para mi. Pero me ocupo de lo deportivo desde otro lugar, hago gestiones, sigo organizando desde la Comisión Directiva”.
En cuanto a lo vivido relató que “La primera parte de esta historia comenzó el 20 de junio del año pasado. Había organizado la travesía de cuatriciclos y encabezaba el grupo, era el líder, así acostumbramos a movernos. De pronto uno de los integrantes tuvo una falla, me volví para ayudarlo y se me cayó encima el cuatriciclo de él. Mi cuerpo se plegó como si cerrara un libro. La vértebra estalló, sentí el ruido y perdí la movilidad, inmediatamente me di cuenta de que tenía fracturada la columna y pedí que no me movieran” recordó Luis. “Afortunadamente siempre llevamos antenas de starlink para tener internet, eso me salvó, pudimos mantenernos comunicados y así gestionamos el rescate”.
En relación con lo que vino después explicó: “Estuve varios días en terapia y perdí más de 20 kilos. Cuando por fin pude volver a casa, no quise que para la rehabilitación me llevaran a otro lado o internaran en algún centro especializado. La mutual respondió y armamos un equipo interdisciplinario formado por fisiatra, kinesiólogo, urólogo, psicologo, cardiólogo, medico clínico, enfermero, entre otros profesionales. También es parte de ese equipo mi esposa Jorgelina que fue clave para mi recuperación junto a mis hijos”.
“Al día siguiente de llegar ya estaba trabajando desde mi hogar. La tragedia me llevó a reconocer y a describir un perfil que siempre tuve y del que no me había dado cuenta antes. Por mi actividad comercial y deportiva siempre me la había pasado armando equipos. Este era otro más. Los primeros días fueron durísimos, pero enseguida empecé a recuperarme, afortunadamente tengo herramientas para seguir adelante. No tengo una visión negativa de la situación, al contrario. Comercialmente ante la crisis económica que vivimos tengo que buscarle la vuelta todos los días, es parte del ejercicio diario y el cuerpo es una tarea más que tengo. Es la medida de cada persona. No puedo detener la lluvia pero si puedo decidir si la padezco o la disfruto. Hay cosas que no se pueden cambiar, que sencillamente suceden, se trata de respirar. Hay cosas que voy encontrando, detalles más profundos, más sencillos que hoy me son más fáciles que hace un año atrás”, concluyó Luis Cicerchia a 13 meses del accidente que lo puso frente a frente con la vida.

